Ningún trabajador de la empresa Fertiberia, de Barakaldo, se verá obligado a abandonar Vizcaya como consecuencia del próximo cierre de la factoría, forzado por la regulación medioambiental de la Unión Europea. La última oferta de la dirección a los representantes de la plantilla incluye la recolocación de todos los excedentes en compañías de este territorio histórico, para lo que ha contratado a la consultora Moa, especializada en tareas de ese tipo -una actividad denominada 'outplacement'- y con amplia larga experiencia en esos cometidos. La propuesta fue realizada el pasado día 1 en la última reunión negociadora, según fuentes del comité, en el que UGT es el sindicato mayoritario.
Los responsables de la firma, que produce abonos nitrogenados en el barrio de Lutxana, en pleno casco urbano de Barakaldo, ha ofrecido también la prejubilación de los empleados mayores de 53 años, lo que supondría resolver el problema de 52 de los 118 fijos que tiene en plantilla.
Aunque en un principio Fertiberia era partidaria de trasladar los excedentes a la fábrica que tiene en Avilés (Asturias), desistió de esa idea ante la exigencia sindical de reubicarlos en Vizcaya, salvo los pocos casos que decidan voluntariamente incorporarse a otras plantas del grupo. En la compañía sólo seguirán diez empleados, en las instalaciones de almacenaje que se ubicarán en terrenos del 'superpuerto'.
Las condiciones planteadas para las prejubilaciones y recolocaciones son objeto de negociación. Por el momento, la empresa ofrece para el primer colectivo una garantía del 92,3% de su salario neto hasta la jubilación anticipada -60 o 61 años, según los casos-, con una indemnización de 21.000 euros al acceder a la pensión, para compensar el recorte de la misma -máximo del 40%- que conlleva el retiro antes de los 65 años.
Diez millones
En cuanto al resto de empleados, además del nuevo trabajo que les buscará Moa, contarán con una indemnización de 30 días de salario por cada año de antigüedad, con un máximo de 30 mensualidades, lo que supondrá una cantidad mínima de 60.000 euros para los que lleven 30 años, según las estimaciones del comité.
UGT considera que la oferta de la empresa es «negociable», pero aún no ha elaborado las exigencias que presentará a la dirección, que deberán ser decididas por la asamblea de afiliados, que suponen más de la mitad de la plantilla.
Un portavoz sindical señaló que los trabajadores ya han asumido que el cierre se producirá como muy tarde en octubre del año próximo, fecha en que caduca la autorización medioambiental del Ayuntamiento de Barakaldo, que no será renovada. No obstante, los acontecimientos podrían precipitarse si se alcanza pronto un acuerdo, ya que la empresa sólo tiene por el momento planes de trabajo elaborados hasta junio, precisó. Las negociaciones continúan hoy.