Irán amenazó ayer a Estados Unidos con «dolor y daño» en el caso de que Washington decida buscar la confrontación por su controvertido programa nuclear. El jefe de la delegación del país persa en la reunión de la Junta de Gobernadores de la AIEA, Javad Vaedi, dijo en un comunicado emitido en Viena que «Washington puede tener el poder de causar daño y dolor, pero ellos también son susceptibles al daño y al dolor».
«Así que, si desea ir por ese camino, dejemos que la pelota se mueva en esa dirección», añadió el subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. «En nuestra opinión hay dos opciones: lograr un compromiso y cooperar o ir a la confrontación. Esperamos y no ahorramos esfuerzos para realizar la primera opción», manifestó Vaedi. «En cualquier caso nosotros vamos a seguir adelante con la investigación en el enriquecimiento de uranio, basado en nuestro derecho», concluyó.
El embajador estadounidense ante el AIEA, Gregory Shulte, aseguró por su parte ante el pleno de la junta que Irán tiene suficiente material nuclear para producir diez bombas atómicas y advirtió de que si no cumple sus obligaciones frente a la comunidad internacional «sufrirá las consecuencias».
Shulte criticó duramente los intentos de Teherán de seguir adelante con su programa de enriquecimiento de uranio para fines científicos y dijo que su único objetivo es «perfeccionar la tecnología, los materiales y los conocimientos para producir uranio altamente enriquecido para fabricar armas nucleares».
Irán ha ofrecido congelar su programa industrial de enriquecimiento durante dos años a cambio de poder seguir investigando a escala limitada en ese campo. Sin embargo, esta propuesta contrasta con las manifestaciones realizadas ayer por el presidente Mahmud Ahmadineyad. El líder ultraconservador insistió en que la República Islámica seguirá adelante con sus actividades nucleares para fines pacíficos, pese a las presiones internacionales sobre este país.
Acusaciones
En declaraciones difundidas por la agencia nacional de noticias, IRNA, Ahmadineyad también advirtió de que «el pueblo de Irán derrotará a cualquier persona que intente agredir contra su derecho» a poseer la tecnología nuclear. El presidente iraní acusó asimismo al organismo atómico de adoptar una política de «doble rasero» y reiteró que su país no tiene previsto dotarse de armas de destrucción masiva.
«Irán busca la paz, la seguridad y la justicia para todos los pueblos y no quiere agredir contra los derechos de los demás, pero todo el mundo debe saber que cualquier persona que cometa una agresión contra los derechos de nuestro pueblo será derrotada», añadió Ahmadineyad. El dirigente islámico también recalcó que la población iraní «no se rendirá ante las presiones de los arrogantes», en clara alusión al Gobierno de Washington y la Unión Europea.