Artur Mas confirmó ayer que CiU mantendrá los «preacuerdos» suscritos con José Luis Rodríguez Zapatero y el PSOE en el debate sobre el Estatuto de Cataluña que comienza hoy en la comisión constitucional del Congreso. El proyecto entrará así en su recta final en la Cámara baja con casi todo el articulado 'cocinado' en la ponencia, y sólo con ocho desacuerdos que tendrán que ser solventados en las cinco reuniones previstas de la comisión antes de pasar a la votación en el pleno.
Mas señaló, tras la reunión de la ejecutiva de Convergencia, que había razones para la satisfacción porque el texto es «francamente bueno para Cataluña». El líder nacionalista subrayó que después de «tres siglos» Cataluña ha conseguido dar un gran paso adelante con el nuevo Estatuto, que «reconoce» que es «una nación».
Por otro lado, el presidente de CiU amenazó con dar más detalles de cómo se le ofreció entrar en el gobierno de la Generalitat si desde el tripartito «siguen insistiendo en que todo esto es mentira y utilizan expresiones gordas». «Que vayan con cuidado, porque según qué expresiones utilicen, no tendremos más remedio que explicar más cosas», advirtió.
«Tremendo error»
Ante el inicio del debate estatutario en comisión, el portavoz de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, se mostró pesimista sobre la posición de Esquerra Republicana, y cifró las posibilidades de que lo apoyen en «un 20%». Iceta acusó a ERC de aprovechar el debate estatutario «en clave de disputa con CiU».
Mariano Rajoy, por su parte, se plantea protagonizar la oposición de su partido al Estatuto en la primera jornada de debate en la comisión constitucional, siempre que encuentre «un par de horas» para ultimar el discurso. El líder del PP intentará demostrar que la reforma estatutaria catalana es «un tremendo error» si finalmente opta por participar en la discusión parlamentaria de hoy.
El trámite en comisión no se prevé tormentoso, porque el trabajo más complejo ya se ha finiquitado en la ponencia. Existe acuerdo mayoritario sobre 219 de los 227 artículos del texto. ERC amplió el catálogo de discrepancias y entregó una lista de 108 cuestiones que se deberían, en su opinión, volver a negociar.