El líder de la oposición está dispuesto a seguir dando la batalla por alcanzar la Presidencia del Gobierno también en la próxima legislatura, y quiere volver a presentarse a las elecciones, por tercera vez, aunque pierda en los comicios de 2008. Con este anuncio, Mariano Rajoy intenta afianzar su liderazgo en el PP y demostrar que dispone de un proyecto político propio, capaz de ser alternativa del actual Gobierno socialista.
Rajoy respondió ayer en Telecinco a quienes dentro de su propio partido le vieron poco ilusionado con la carrera electoral durante su intervención en la convención del pasado fin de semana. «Voy a trabajar para ganar las elecciones», dijo, «pero me considero con ganas para volver a intentarlo si no lo consiguiera en 2008». Insistió también en que buscará el triunfo «no porque me vea tocado por la mano de alguien para ser presidente, sino porque en España hace falta un cambio».
«Muy difícil» seguir
Sin embargo, la mayoría de los dirigentes del PP creen que «lo tendrá muy difícil» para seguir si pierde dentro de dos años, y consideran que el tercer intento es imposible. Mientras algunos piensan en Rodrigo Rato como posible sustituto, los cargos políticos más jóvenes defienden que sólo una nueva generación podría sacar al partido del atolladero ante un hipotético fracaso electoral en 2008.
Por el momento, Mariano Rajoy apuesta por la continuidad con el objetivo de conservar intacto el capital de diez millones de votos que obtuvo en 2004. No es de extrañar, por tanto, la confirmación de que no habrá cambios en su equipo, donde se mantendrán Ángel Acebes al frente de la secretaría general, Eduardo Zaplana como portavoz del grupo en el Congreso y Pío García-Escudero en el Senado.