El Correo Digital
Sábado, 11 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
CAMPEONATO DEL MUNDO DE PISTA CUBIERTA
Naroa Agirre celebra su pase a la final con el récord nacional de pértiga
La guipuzcoana supera los 4,50 y estará entre las ocho mejores del mundo Manolo Martínez concluye sexto en peso, y Casado falla en el 1.500
Naroa Agirre celebra su pase a la final con el récord nacional de pértiga
JÚBILO. Agirre celebra su salto sobre los 4,50 metros. / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
RESULTADOS
60 metros femeninos, final:

1. Me'Lisa Barber (USA), 7.01

2. Lauryn Williams (USA), 7.01

3. Kim Gevaert (BEL), 7.11

60 metros masculino, final:

1. Leonard Scott (USA), 6.50

2. Andrey Yepishin (RUS), 6.52

3. Terrence Trammell (USA), 6.54

Lanzamiento de peso. Final

1. Reese Hoffa (USA), 22.11

2. Andrei Mikhnevich (BLR), 21.37

3. Joachim Olsen (DEN), 21.16

6. Manuel Martínez (Esp), 20.43

Publicidad

Naroa Agirre sigue dando mordiscos. Cada vez está más cerca de alcanzar la altura de la zona noble de la pértiga. En Moscú, a sus 25 años, ha subido otro escalón hacia la élite. La donostiarra se clasificó para la final a lo grande, llevándose un récord de España en la bolsa. La discípula de Jon Karla Lizeaga se elevó por encima de los 4,50, algo así como la bisagra entre las grandes y el resto de las mortales. No es una invitación al club de las Isinbayeva, Feofanova, Pyrek o Rogowska, pero regularizar saltos por encima de esta altura sí le asegura frecuentar las finales.

El de Moscú es el segundo récord de la temporada. El 11 de febrero, en el mitin de Valencia, destronó a Dana Cervantes como reina de las alturas. Su marca de 4,47 le transportaba hasta Rusia, donde ha vuelto a demostrar que no le flaquea el brazo en las citas de calado. En la calificación, además del récord, dejó como firma un concurso muy pulcro, sin gastar nulos en las tres primeras alturas (4,15; 4,25 y 4,35), y cerrando las dos siguientes (4,45 y 4,50) en su segundo intento. Sólo hubo dos que lo hicieron mejor: las rusas Svetlana Feofanova y Yelena Isinbayeva, quien redujo su calificación a dos intentos sobre 4,50. Es la estrella de los campeonatos y parece dispuesta a disipar todas las dudas, las amenazas que llegan desde su compatriota y desde las polacas Monika Pyrek y Anna Rogowska.

Martínez cumple

Manolo Martínez había avisado que llegaba a Moscú de paso. «Tengo hambre de medalla al aire libre», explicó el capitán del equipo español. Pero la pista cubierta siempre se le ha dado bien. No hay más que ver que el sexto puesto logrado en esta final es su peor resultado en siete participaciones en esta competición, la misma que le coronó campeón del mundo en Birmingham. Pero el lanzador, despojado de ese pesado manto que es ser señalado como favorito, ya es un veterano. Y sabe cómo desenvolverse en estos compromisos. Realizó su mejor lanzamiento del año (20,43) para despedirse con dignidad. El ganador, el estadounidense Reese Hoffa, se fue hasta 22,11, el mejor lanzamiento del año y el octavo de todos los tiempos.

La cara y cruz llegó en el 1.500. Arturo Casado, la principal baza del equipo español, no tenía ganas ni de hablar tras su carrera, una mala señal. Es el peso de la responsabilidad y la sensación de fracaso. El madrileño, el hombre de moda en 2005, el atleta de apariencia indestructible, ha caído como Aquiles. Por su talón. El precio de la lesión ha sido elevado. Primero pagó con el título de campeón de España; ahora, con una despedida indeseada en Moscú. Porque Casado, que se puso a tirar desde la primera curva, representó un serio traspié con su triste entrada en meta, casi caminando, con la cabeza gacha.

Pero los 1.500, en España, parecen no tener fondo. Son como la chistera de un mago. Siempre hay algo más. El último en asomar la cabeza por el sombrero ha sido Sergio Gallardo, que fue segundo en su serie.

Otra de las alegrías de la jornada se produjo en las eliminatorias de los 800. Hubo pleno. Juan de Dios Jurado, que ganó su serie (1:47.88), y Eugenio Barrios, segundo en la suya (1:48.79), sorprendieron por la relativa facilidad con la que se manejaron en carreras con rivales de entidad. Carlota Castrejana, por contra, se quedó con la miel en los labios. Saltó 14,14, que le colocó en la novena plaza, por lo que se quedó a un centímetro y a un puesto de la clasificación para la final.



Vocento