El ex miembro de Ekin, Imanol Iparraguirre, ha asegurado hoy ante el tribunal que juzga al presunto entorno de ETA que Ekin sigue en activo y funciona aunque la organización está suspendida de actividades desde hace seis años. En concreto, Iparaguirre dijo que mantiene reuniones con miembros de Ekin pese a la suspensión decretada en 2000 por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, quien consideró que esta nueva estructura de apoyo sustituyó a KAS.
El procesado, que está acusado de ser miembro 'liberado' (a sueldo) de Ekin y se enfrenta a una petición fiscal de 15 años de cárcel, rechazó el contenido de su declaración ante la Guardia Civil porque aseguró que el testimonio fue obtenido bajo tortura. Iparraguirre, a pesar de reconocer que se reúne con miembros del presunto aparato político y social de ETA , rechazó haber pertenecido a Ekin y dijo que en el momento de su detención, en 1999, era 'liberado' de Euskal Herritarrok (EH).
Antes, la ex portavoz de Ekin Olatz Egiguren Enbeita había asegurado que Ekin no nació "por orden" de la banda armada, sino como una "reflexión" de la izquierda abertzale para "seguir hacia adelante en la construcción nacional", y afirmó que no tenía ningún responsable.
Señaló que ella tenía un trabajo "ajeno" a Ekin como apoderada en Euskal Herritarrok (EH) y que lo ejerció durante casi cuatro años (desde el 9 de julio de 1999 hasta el 18 de junio de 2003) en las Juntas Generales de Vizcaya, y destacó que en la sede de esta formación política "no se realizaban tareas" de Ekin, de la que también declaró que nunca recibió dinero.
Según explicó la acusada, Ekin, que -según dijo- no tenía ninguna sede física, se creó para actuar en las "dinámicas populares, dentro de la sociedad del pueblo" y no para ser un "aparato organizativo" y estar "dentro del nivel político", ya que -manifestó Egiguren- "la izquierda abertzale ya tenía sus herramientas y sus portavoces y Ekin surgió con vocación para ser una organización publica". "Ekin no nació para controlar a nadie. Tenía una función propia: incidir dentro del movimiento popular en diferentes ámbitos", insistió.
Niega vinculación con ETA
Desmintió también la acusación del fiscal de que Ekin era el aparato político de ETA y de que coordinaba todas las organizaciones del entorno de la banda, y recalcó que dentro de la izquierda abertzale "cada uno cumple su trabajo y su función. Intentan conseguir objetivos en común trabajando cada uno en su ámbito", agregó.
También negó haber realizado alguna actividad, por su parte o desde Ekin, en la que se hayan usado "métodos de coacción y violencia", así como haber dado directrices al Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) o al colectivo de presos de ETA.
La acusada reiteró que todas las funciones que realizaba desde Ekin no se debían a que ETA se las hubiera delegado o porque le "tuviera que dar cuenta", y aseguró que su "conciencia como euskaldún y como abertzale me decía que debía trabajar por ello y pensé que se lo debía a mi pueblo".
"Formar parte del 'proyecto Ekin' no supone ser militante de ETA. Aunque no sea de forma organizada, en Euskal Herria hay miles de ciudadanos que están de acuerdo con los planteamientos de ETA porque sueñan con el mismo objetivo", concluyó Egiguren.