El Alavés tratará de reducir el impacto negativo que la acumulación de sanciones puede provocar en la visita del domingo a Cádiz. El club decidió ayer presentar un recurso por la tarjeta roja que vio Bodipo y, de esta forma, se unirá al ya anunciado de Juanito. La entidad alavesista no ha contemplado, en cambio, intervenir en las amonestaciones a Sarriegi, Carpintero y Coromina, que causarán baja en el Ramón de Carranza al cumplir el ciclo de cinco tarjetas amarillas.
Tanto en el caso de Bodipo como en el de Juanito, la defensa albiazul se antoja complicada. El delantero andaluz vio la cartulina roja en el minuto 84 de partido, según el acta de Velasco Carballo por «dar un codazo en la cara a un contrario al saltar a disputar un balón». En las imágenes de televisión se aprecia con claridad que el contacto existe y produce una aparatosa brecha en la ceja de Javi Navarro.
En realidad, para que los comités retiren una tarjeta es necesario demostrar que la redacción del acta no se atiene a lo sucedido sobre el césped. El club, en cualquier caso, podría alegar que no existe intencionalidad por parte de Bodipo. Y es que en las imágenes el delantero parece protegerse en el salto al extender el brazo y siempre con el balón de por medio.
La segunda opción alavesista para recuperar a un jugador para el encuentro de Cádiz pasa por el recurso de Juanito, cuya resolución favorable parece a priori más factible. El central malagueño, que apenas pudo permanecer tres minutos en el campo, vio la cartulina roja en un encontronazo con Puerta.
Llegar a Apelación
El árbitro asegura en el acta que la expulsión responde a la acción de «derribar a un jugador contrario desentendiéndose del balón, que estaba en juego a distancia de ellos». Una argumentación difícil de rebatir, pero que se antoja escasa para justificar una cartulina roja.
El club, en cualquier caso, tratará de demostrar que no existe contacto, como defendió el propio Juanito tras el partido. «Le he jurado por mi hija que no le tocado», subrayó el central tras censurar la actitud del colegiado. En este caso, el Alavés parece dispuesto a agotar todos los cauces federativos y llegar hasta Apelación si existe una primera decisión negativa.