A eso de las doce y media de la noche, los telediarios árabes concentraban su oferta informativa de deportes en varios puntos. Un sobrecogedor torneo de cricket, el duelo entre la Juventus y el Milan, el revolcón del Barcelona en Pamplona y, en portada, el éxito de Fernando Alonso en el circuito de Sakhir. El canal Al Jazeera, que emite en directo los partidos de la Liga española, cerró las noticias tal y como había abierto: mostró la imagen del piloto asturiano con el trazado del desierto al fondo con una despedida, 'hasta 2007'. Alonso permanecerá hasta hoy por la noche en Bahrein y saltará a Asia en busca de un escenario propicio, Sepang (Malasia), sede de la segunda carrera del Mundial, el domingo a las ocho de la mañana.
En las cafeterías de Manama, en la distancia sideral que separa al castellano del árabe en cuanto a comprensión al hablar, aún se podían descifrar palabras de los bahreinitas. Mientras degusta un zumo de uva, un varón local explica algo a otro en tono muy alto y juntando las manos, dos coches acercándose. No hay quien comprenda nada, pero desliza Massa en la conversación. Y luego Schumacher, y más tarde Alonso. A pesar de que la asistencia a Sakhir siempre es calamitosa -el circuito enseña anualmente gradas medio vacías-, la gente disfrutó en la lejanía de la Fórmula 1.
Alonso decidió estirar su estancia en Bahrein hasta hoy por la noche, para relajar el cuerpo y la mente después de la tensión del duelo con Schumacher. En su mayoría, la caravana de la Fórmula 1 abandonó ayer Manama con destino a Kuala Lumpur, casi diez horas de viaje con escala obligatoria en algún punto de Asia. Qatar, Singapur, Bangkong...
Y Malasia es una plaza preferente en el gusto del piloto español. Así lo atestiguan los resultados. El año pasado consiguió la 'pole position' y la victoria en el mismo domingo, 20 de marzo. Recorrió los 310 kilómetros distribuidos en 56 vueltas a una media de 203,4 kms./h., veinticuatro segundos mejor que Jarno Trulli y Nick Heidfeld. Fue líder de la carrera durante 51 vueltas, o lo que es lo mismo 282 kilómetros.
Aquel día empezó a mostrar Ferrari síntomas de su decadencia puntual, que luego sería hecatombe durante 2005. Fernando Alonso dobló a Rubens Barrichello, portador del dorsal 2 en la parrilla, y casi se merienda a Michael Schumacher, número 1. «Sepang es un circuito que siempre se ha dado bien a Renault -explica el español-. Y en teoría no tiene por qué cambiar. Puede ser favorable».
Disculpas a Fisichella
En 2004, el asturiano acabó séptimo en el trazado malayo, a un minuto del mejor Michael Schumacher, que terminaría por proclamarse campeón después de arrasar en el campeonato: 13 victorias de dieciocho posibles. Y 2003 supuso el espaldarazo para el crack que se venía anunciando. Alonso consiguió la 'pole position' en la segunda carrera del año de su debut como piloto titular en Renault. Salió desde la primera línea, dio trece vueltas como líder de la prueba y acabó tercero, por detrás del ganador, Raikkonen, y Barrichello.
«Supongo que el podio de Bahrein (Alonso, Schumacher, Raikkonen) puede ser la tónica de la temporada. Habrá que ver cómo se desarrollan los coches, porque McLaren siempre acaba dominando, Ferrari parece que está muy bien y a lo mejor, lo que vimos en Bahrein cambia el domingo», aseguró Alonso.
Mientras tanto, Renault pidió ayer disculpas a su piloto Giancarlo Fisichella por los problemas que sufrió su coche y que le obligaron a abandonar en Bahrein.