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Martes, 14 de marzo de 2006
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SOCIEDAD
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Sólo las listas de espera empañan la buena imagen de la Sanidad pública
Siete de cada diez españoles aprueban su funcionamiento en el Barómetro Sanitario
El Sistema Nacional de Salud es 'la joya de la corona' del Estado del Bienestar y así lo aprecia la sociedad española, cuyo grado de satisfacción es alto y mejora cada año. Casi el 70% de los ciudadanos concede buena nota a la atención sanitaria que recibe y la que está a disposición de todos. Hay, no obstante, algunos 'puntos negros'. Los que más quejas concitan son las listas de espera y, en menor medida, las desigualdades que se perciben entre las prestaciones sanitarias de unas comunidades autónomas y otras.

La sanidad pública y universal «es el servicio más valorado por los ciudadanos», recalcó la ministra del ramo, Elena Salgado, en la presentación del test anual al que someten los ciudadanos a su sistema sanitario. El Barómetro 2005 elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ratifica el aserto de Salgado y refleja además una mejora respecto al ejercicio anterior. Si en 2004 eran 6,7 ciudadanos de cada diez los que se declaraban contentos con su funcionamiento, este año son 6,9. También mejora la nota media de conjunto, que pasa de 5,9 puntos en el año 2002 al actual 6,2 en la escala de uno a diez.

Por sectores, la atención primaria es donde más ciudadanos constatan una mejoría del sistema -el 47,7% lo cree así-; un 42% dice lo propio de la hospitalización, y en menor medida, un 39%, de las consultas externas de especialidad. Pese a ello, en los tres casos se aprecia un menor grado de entusiasmo que el declarado en 2004 sobre las mismas cuestiones, y que para Salgado obedece a que «cuanto más alta es la nota que recibes un año, más difícil es mejorar al siguiente».

En todo caso, la ministra considera que la sanidad pública aprobó el examen ciudadano en los pasados doce meses. Objetivo inicial cumplido, pero -dijo- hay que buscar la forma de satisfacer las demandas de los españoles que «ahora, piden calidad» en la prestación del servicio.

Listas de espera

Las listas de espera son, sin excepción, el problema más citado por los encuestados, tanto para acceder a consulta especializada ambulatoria como hospitalaria e intervenciones quirúrgicas no urgentes. La mayoría reconoce que las administraciones sanitarias autonómicas hacen esfuerzos para acortar los tiempos de espera pero los resultados tardan en llegar, admitió Salgado, y la mitad de los españoles ve que todo «sigue igual».

Para consultas de especialidad, casi el 23% denuncia que tuvo que esperar más de tres meses, lo que empeora en casi 4 puntos los datos del año 2004. A un tercio de los consultados le fue algo mejor y el retraso no superó el mes. En el campo hospitalario, el tiempo de demora para el ingreso no urgente es, además, el aspecto menos valorado por los ciudadanos y el único que no llega al aprobado, con una nota de 4,3, idéntica a la del año anterior. Casi tres cuartas partes de los pacientes fueron, al menos, informados del tiempo que tardaría en producirse el ingreso.

En Euskadi, una comunidad donde los servicios de salud gozan de una alta aceptación social, son unos 15.700 los pacientes que se encuentran en lista de espera para someterse a una operación. Los usuarios de los servicios de Traumatología soportan los mayores retrasos para entrar en el quirófano, con una demora media de 64,6 días. Algunos, principalmente ancianos, tienen por delante esperas que pueden superar los tres meses.

La descentralización completa de la sanidad pública en la pasada legislatura convirtió el Sistema Nacional en 17 sistemas autonómicos, con la salvedad de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que son aún 'territorio' del antiguo INSALUD. Este esquema de gestión tiene su cara y su cruz en la valoración popular. Dos de cada tres ciudadanos, el 67,2%, cree que así, de la mano de sus respectivas consejerías de Sanidad, recibe un servicio 'igual o mejor' que antes, y sólo un 8% añora el modelo centralizado. A cambio, casi un 29% opina que hay ciudadanos más afortunados que otros en cuanto a prestaciones sanitarias, en función de la región donde residan, frente al 44,4%, que confía en el equilibrio territorial del Sistema Nacional de Salud. «Muchos no terminan de entender que en unas comunidades autónomas oferten unas cosas y en otras no», reconoció Salgado.

Donde más flojea la equidad, es, sin embargo, en el binomio campo-ciudad. Más del 41% de los encuestados cree que los habitantes de zonas rurales están peor atendidos que los urbanitas.

El sistema más justo

El Barómetro incluye también apreciaciones sobre el sistema de financiación de la sanidad pública. El actual, vía impuestos, es el «más justo», a juicio del 76,4%. Casi la mitad de los encuestados considera, no obstante, que el sistema nacional de salud necesita más recursos. 7,3 de cada diez españoles acudió alguna vez al ambulatorio en 2005, y 4,6 requirió consulta de alguna especialidad. Por el hospital pasó casi el 10% de la población.

El presidente del Foro Español de Pacientes, Albert Jovell, considero ayer que el Sistema Nacional de Salud es «muy mejorable» y que «debería democratizarse». El portavoz del colectivo instó a la Administración a favorecer una participación «más activa» en la toma de decisiones por parte del colectivo. «Aún falta la Ley de Autonomía del Paciente», apuntó.



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