El juez principal del caso contra el ex presidente iraquí Sadam Husein, Rauf Abdel Rahman, ha decidido aplazar el juicio hasta el próximo 5 de abril, después de que horas antes hubiera ordenado que la declaración de Sadam se celebrase a puerta cerrada al considerar que estaba aprovechando su comparecencia para pronunciar discursos políticos.
Sadam Husein empezó hoy a declarar por primera vez en el juicio que se celebra en un tribunal especial de Bagdad contra él y otros siete altos dignatarios del régimen baasista por su supuesta implicación en el asesinato de 148 chiíes y demás violaciones de Derechos Humanos en la aldea chií de Dujail en 1982 tras un intento de asesinato contra el ex dictador. De ser declarados culpables los procesados podrían ser condenados a muerte.
Pese a los requerimientos del juez, Raouf Abdel-Rahman, Sadam Husein empezó a leer un texto en el que insistía en que él sigue siendo el presidente de Irak. "Dejad que el pueblo se una y resista a los invasores y a sus cómplices, no luchéis entre vosotros", clamó. Asimismo, se dirigió a la insurgencia: "Ante mis ojos, vosotros sois la resistencia a la invasión americana". Asimismo, el ex dictador iraquí calificó el juicio de "comedia" y se lamentó por los enfrentamientos que desde el pasado mes de febrero mantienen suníes y chiíes. "Mi conciencia me dice que el gran pueblo de Irak no tiene nada que ver con estos actos", añadió en referencia a la bomba que el mes pasado destruyó parte de una mezquita chií de Samarra, el incidente que desencadenó los enfrentamientos.
El magistrado cortó reiteradamente el sonido del micrófono de Sadam Husein y le insistió en que se centrara en la causa presentada contra él. No obstante, Sadam ignoró al juez y siguió leyendo el texto. "La sangre que ellos (los estadounidenses) han causado al pueblo iraquí sólo le hará más intenso y fuerte en la lucha por expulsar a los extranjeros de su tierra y para liberar a su país", manifestó. Raouf Abdel-Rahman interrumpió la declaración con el argumento de que no le estaba permitido hacer discursos políticos en la sala. "Yo soy el jefe del Estado", le respondió. "Usted fue jefe del Estado, pero ahora es un acusado", replicó el juez. En un momento, el juez le gritó: "Respétese a sí mismo". Sadam le respondió: "Respétese usted a sí mismo".
"Usted está siendo juzgado por un caso criminal de asesinato de personas inocentes, no por su conflicto con Estados Unidos", afirmó Abdel-Rahman. "¿Qué pasa con la gente inocente que está muriendo en Bagdad? Yo me dirijo al pueblo iraquí", replicó el ex dictador. Tras el discurso, el magistrado ordenó que la sesión continuase a puerta cerrada, por lo que instó a los periodistas a salir de la sala y exigió que se cortasen las transmisiones en vídeo y audio. "El tribunal ha decidido que esta sesión sea secreta y a puerta cerrada", declaró.
El hermanastro de Sadam ataca a Bush y Rumsfeld en su declaración
El hermanastro de Sadam Husein, Barzan Ibrahim al Hassan, ha subido al estrado durante el juicio que se sigue contra la plana mayor del régimen iraquí derrocado y ha aprovechado su turno para atacar al Gobierno estadounidense de George W. Bush. Barzan ha dicho que Bush y su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, han convertido Irak en un escenario donde violar los derechos humanos y las leyes. "¿Se dan cuenta Bush y Rumsfeld de que no sólo no han traído la democracia, sino que en su lugar han traído la ruina a Irak?", ha preguntado Barzan, que ha añadido que "lo que se está creando en Irak no tiene nada que ver con la democracia".
Barzan ha intervenido en la reanudación del juicio contra Sadam y siete de los altos cargo de su régimen por los hechos sucedidos en 1982, cuando 148 chiíes de la ciudad de Duyail (norte de Bagdad) fueron ejecutados tras un atentado fallido contra el presidente iraquí perpetrado en esa ciudad. Ésta es la sesión número 17 del proceso desde que comenzó el proceso el pasado 19 de octubre. El hermanastro de Sadam estaba a cargo del servicio de inteligencia iraquí en el momento del atentado, pero recordó al juez que no tuvo nada que ver en la ejecución de los 148 chiíes porque había dimitido de su cargo antes de que se celebrase el juicio contra ellos.
Contrariamente a lo que sucedió en sesiones previas de este mismo proceso, Barzan ha aparecido tranquilo, sin caer en las provocaciones, aunque acusó al juez Rauf Rachid Abderrahmán de "parcialidad" en su contra. "Ni ordené el arresto de nadie, ni interrogué a nadie y la prueba es que los acusados fueron juzgados y condenados dos años después de mi dimisión". Barzan se ha quejado de "tortura física y psicológica" durante los interrogatorios por parte de agentes estadounidenses, que según él intentaron sonsacarle información con la que no tenía nada que ver. "Me preguntaron sobre armas de destrucción masiva y si éstas habían sido sacadas de contrabando hacia otro país (...), me preguntaron sobre el paradero de 36.000 millones de dólares, y sobre cárceles secretas donde se hallaban los prisioneros de guerra estadounidenses y británicos. Incluso me preguntaron cuándo y cómo (Osama) Bin Laden había visitado Irak y cómo fue recibido por Sadam, y quién había asistido a la reunión".
Dos de las principales razones para justificar la guerra e invasión de Irak en 2003 fueron la supuesta existencia de armas de destrucción masiva y los vínculos entre el régimen de Sadam y el terrorismo internacional, y en concreto la red Al Qaeda de Osama bin Laden. En la sesión anterior, el jefe del Tribunal Revolucionario durante el derrocado régimen Awad Bandar defendió la condena a muerte y ejecución en 1982 de 148 chiíes tras un supuesto intento de asesinato contra el ex dictador en la aldea Al Duyail, al norte de Bagdad. Bandar dijo al tribunal que ordenó la ejecución de los 148 chiíes "de acuerdo con pruebas concretas y según sus confesiones". El atentado contra Sadam, del que salió ileso, fue preparado por el partido chií Al Dawa en el verano de 1982 cuando el convoy presidencial pasaba por esta ciudad, situada a 65 kilómetros al norte de Bagdad.