El acto protocolario de la firma ha contado con la presencia del alcalde, Iñaki Azkuna, y la consejera de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco, Nuria López de Gereñu. Azkuna ha asegurado que el Ayuntamiento de Bilbao da cumplimiento a uno de los principales compromisos en materia de transporte sostenible, facilitando la conexión entre el Distrito 7 y el centro de la Villa por medio de un medio de transporte "cómodo y limpio" como es el tranvía.
La prolongación de la Línea A del tranvía partirá de la actual parada de la calle Gurtubai (Basurto) y, tras descender por el tramo de la Avenida de Montevideo colindante con la Plaza Aita Donosti, se adentrará en la zona central de la calle Autonomía. Una vez rebasada la Plaza La Casilla, girará a la derecha para alcanzar la zona central de la calle Gordoniz, desde donde completará su recorrido hasta la zona de la Plaza Rekalde.
Este recorrido supondrá, asimismo, la creación de tres nuevas paradas en Autonomía (a la altura del número 63), Plaza La Casilla (lateral junto a la calle Zugastinobia), Plaza Rekalde-Ciudadela. Estas tres paradas darán servicio a 37.000 personas. Además, el nuevo trazado tendrá una doble vía para aumentar la frecuencia del servicio. El acuerdo suscrito hoy garantizará la disponibilidad de los terrenos municipales necesarios para la prolongación de la Línea A del tranvía.
18 meses de obras
Por su parte, el Gobierno vasco se compromete a realizar el proyecto constructivo del tranvía Basurto-Rekalde, de la mano del ente público Euskal Trenbide Sarea-Red Ferroviaria Vasca, y a contratar y dirigir la ejecución de las obras, que durarán un total de dieciocho meses y comenzarán en enero.
La prolongación del tranvía hasta Rekalde supondrá una inversión superior a los 7,4 millones de euros. El Ayuntamiento de Bilbao aportará el 35% del presupuesto de ejecución, 2.593.634 euros, mientras que el Gobierno vasco, titular del servicio y responsable de la explotación del tranvía, abonará el 65% restante, es decir, 4.815.000 euros.
El tranvía de Bilbao inició sus servicios el 18 de diciembre de 2002, con la inauguración del tramo Atxuri-Uribitarte. El 30 de abril de 2003, se prolongó el servicio hasta el Museo Guggenheim, y el 24 de julio del mismo año, se produjo la entrada en servicio del tramo Guggenheim-San Mamés. Por último, el 22 de julio de 2004 se completó el actual recorrido de la Línea A del tranvía, con la extensión del servicio hasta las inmediaciones del Hospital de Basurto. Gereñu ha asegurado que el tranvía está avanzando y ganando viajeros, ya que llegó en 2005 a 2.840.000 usuarios, con medio millón de personas en los dos primeros meses de 2006.
Pese a todo, el alcalde ha dicho que "no renuncia al metro" y la consejera ha afirmado que se intentará seguir dando servicio a la ciudadanía, aportando el mejor de los transportes en función de cada necesidad. El Ayuntamiento establecerá un servicio de autobús hasta que finalicen las obras del tranvía, solicitado por los vecinos, para facilitar el acceso al Hospital de Basurto.
Sin Metro
PP y PSE, desde la oposición, han criticado el tranvía como alternativa. Para los populares, "lo que hace falta en Rekalde es un metro y el tranvía no es la solución". No obstante, ha pedido que, "dado que se va a poner en marcha, se haga con las menores molestias posibles".
Desde el PSE, Txema Oleaga, ha declarado que una iniciativa aprobada en diciembre a propuesta de los socialistas en el Parlamento vasco solicitaba que se pusiera en marcha el metro original de Otxarkoaga hasta Rekalde. Sin embargo, se trata de una proposición no de ley, que no obliga "más que en el terreno político", a pesar de lo cual, según Oleaga, "no pueden estar de acuerdo con una decisión que supone cambiar el acuerdo histórico de este Ayuntamiento desde 1987".