El Correo Digital
Miércoles, 15 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Defensa del idioma
El consumidor está expuesto a un continuo bombardeo publicitario. Calculan los expertos que el ciudadano estadounidense medio habrá visto por la pequeña pantalla, antes de su mayoría de edad, más o menos, medio millón de mensajes publicitarios distintos. Estas cifras sirven para argumentar el increíble poder de la publicidad. Un caso concreto de su impacto es el relativo al lenguaje. Los creativos publicitarios buscan la llamada de atención y la permanencia del eslogan, y para conseguirlo no reparan en el debido respeto y cuidado del idioma. La agresión a la correcta utilización de las normas gramaticales y los atentados al idioma son cada vez más frecuentes y más graves. Urge una defensa del lenguaje, incluso hasta el punto de que se disponga una normativa para que los anuncios publicitarios se ajusten a la corrección idiomática. Así se conseguiría un buen patrón de uso del idioma y la actividad publicitaria serviría de escuela de buen decir y de buen hablar.



Vocento