La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, inició ayer su primera visita oficial a Indonesia para estrechar los lazos con el país con mayor número de musulmanes, pero los colectivos islámicos le recibieron con protestas. Estados Unidos ve en Yakarta un importante aliado en su lucha contra el terrorismo internacional, así como un ejemplo de islamismo moderado. «Creo que Indonesia tiene un gran papel que jugar como ejemplo de moderación, tolerancia y armonía social», dijo Rice en rueda de prensa en Yakarta tras visitar una escuela islámica del centro de la ciudad.
Esta visita busca lavar la imagen de EE UU en el país asiático tras el efecto negativo que han tenido ente los indonesios las campañas bélicas en Afganistán e Irak, así como el apoyo que Washington ofrece a Israel en Oriente Próximo.
Alrededor de 500 manifestantes protestaron ayer enérgicamente frente a la fortificada embajada estadounidense, protegida por casi 300 policías. «Nuestro discurso de bienvenida es este: Condoleezza Rice, vete al infierno. Porque Estados Unidos no busca solucionar problemas, sino crearlos», declaró uno de los coordinadores de la protesta.
Las palabras de elogio hacia Indonesia contrastaron con las que Rice dirigió contra Irán y su programa nuclear, y señaló que es hora de llevar la disputa a la ONU. «Los iraníes no han hecho nada para demostrar al mundo que ellos no deberían estar ante el Consejo de Seguridad», dijo Rice. Como último punto, la jefa de la diplomacia de EE UU señaló que espera contar con Indonesia para conseguir que el Gobierno palestino de Hamás deje las armas y reconozca a Israel.