El secretario de Organización, José Blanco, descartó ayer a Arnaldo Otegi como posible interlocutor con el Gobierno en un hipotético proceso de paz porque el líder de la ilegalizada Batasuna no ha condenado el terrorismo ni ha pedido a ETA que deje las armas. El dirigente socialista cree que «es Batasuna quien se tiene que plegar al Estado de derecho» y no al revés.
En una conferencia que pronunció en Madrid, Blanco aclaró que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero no tomará ninguna decisión que altere el marco constitucional y advirtió al lehendakari, Juan José Ibarretxe, que el derecho a decidir que él defiende es incompatible con esas reglas.
El objetivo del Ejecutivo y del PSOE, aseguró, es lograr la paz «sin que la democracia retroceda un solo paso». Los socialistas mantienen «intactas» sus esperanzas de paz y defienden que el Gobierno explore las vías para que ETA siga sin matar porque es el deseo de la mayoría de los españoles.
«Esa puerta a la esperanza es hoy más posible que nunca y el Gobierno no va a cerrarla nunca», apuntó. El portavoz socialista arremetió contra el PP y calificó de «villanía» acusar a Zapatero de rendirse a los terroristas.