Le ha costado un año, pero por fin parece que el Papa empieza a moverse. Este sábado anunció la fusión de cuatro consejos pontificios en dos y abrió oficialmente la reforma de la Curia (la administración de la Santa Sede), algo que se esperaba desde hace meses. Ratzinger es de la opinión de que es mejor dejar las cosas como están durante el primer año en un cargo, y mientras tanto dedicarse a reflexionar. Se sabía que ve la Curia como un órgano demasiado burocrático y populoso, así que la 'limpieza' para reducir su tamaño ha comenzado, y con ella la lectura entre líneas de lo que puede significar cada movimiento. En el Vaticano no se habla de otra cosa.
La cúspide de la Curia es la Secretaría de Estado, el gobierno de la Santa Sede, y las tareas se dividen en nueve congregaciones, algo así como los 'ministerios' de la Iglesia, al frente de cada cual hay un cardenal. Pero el organigrama se ramifica aún más con 11 pontificios consejos, siete pontificias comisiones y tres tribunales. Para empezar, el Papa ha integrado el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes en el de Justicia y Paz, aprovechando la renuncia por edad de su presidente, el japonés Stephen Fumio. Se trata de uno de los purpurados considerados progresistas: fue el único de la Curia que firmó en 2002 la petición de convocar un nuevo concilio.
La otra fusión tiene más miga: el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso queda subordinado al de Cultura, después de que Benedicto XVI mandara por sorpresa hace dos semanas a su presidente, monseñor Michael Fitzgerald, de nuncio a El Cairo. Esta decisión ya dio que hablar, y más ahora que ha sido 'degradado' un dicasterio tan simbólico, que se ocupa de las relaciones con otras confesiones y al que Juan Pablo II dio especial relieve.
Sustituido Colino
A Ratzinger nunca le hizo gracia la invención de los encuentros de Asís, el famoso foro de todas las religiones creado por Wojtyla en 1986. De hecho, a los pocos meses de su elección acabó con la histórica independencia del monasterio y lo colocó bajo la autoridad de un obispo. Los sectores más progresistas temen que este ajuste rebaja el nivel de interlocución con otras creencias a una especie de observación antropológica.
No obstante, el comunicado que anunció la fusión de consejos empleó la expresión «por ahora». Es decir, esto es sólo el principio de un proceso que ya está siendo acompañado por un goteo de reajustes menores. Por ejemplo, ha sido sustituido el director del coro de la Capilla Sixtina, el navarro Pablo Colino, que desempeñaba el cargo desde 1980.
El próximo día 23 el Papa ha convocado a todos los cardenales, en la víspera de los nombramientos de nuevos purpurados, y abordará la reforma de la Curia. Se da por hecho que este 'terremoto' moverá por fin la silla del secretario de Estado, Angelo Sodano, en el cargo desde 1991, quizá después de Semana Santa.