Como consecuencia de la mesa redonda celebrada el pasado día 5 con ex ciclistas profesionales, donde se razonaron una serie de medidas para reducir los riegos que corremos los ciclistas en carretera, el señor Javier Zárraga de la Serna, de Sopelana, rebatía el 10 de marzo sus argumentos exponiendo la falta de respeto de muchos ciclistas ante las normas de tráfico para todos obligatorias. Estoy absolutamente de acuerdo con lo que aquéllos expusieron y a la vez comparto lo expuesto por el señor Zárraga.
La solución del problema, a mi juicio, se reduce a una simple, y a la vez complicada, cuestión de convivencia y civismo, que además de lo que puedan aportar las instituciones, necesita de un gran componente de educación y respeto mutuo así como de las normativas vigentes. Por otra parte, los que tenemos alguna responsabilidad en el mundo ciclista debemos seguir inculcando estos valores a nuestros asociados, desde las escuelas de ciclismo hasta el colectivo cicloturista. Son muchos y próximos los que, hasta la fecha, se nos han quedado por el camino y considero que bien merece la pena un esfuerzo por parte de todos para tratar de conseguir un mejor nivel de convivencia vial a la vez que un mayor grado de seguridad.