Soy un trabajador de la empresa Prosegur, responsable de la seguridad de la comisaría de Erandio. Como sabrá, mis compañeros y yo estamos en huelga desde el pasado 7 de noviembre. Aunque nuestro trabajo lo desempeñamos para la citada comisaría, pertenecemos a una subcontrata y se nos aplica el Convenio Estatal de Seguridad. La seguridad es un sector muy duro, lehendakari. Para intentar dignificar nuestra situación, tras no recibir durante meses respuesta alguna, comenzamos la huelga. Somos un colectivo unido y reconocerá, lehendakari, que plantar nuestro campamento delante de 1.000 ertzainas tiene su mérito. Llamamos a nuestro campamento el de 'La dignidad'. Hemos pasado el invierno en una tienda de campaña frente a la comisaría. Las uvas de este año no las olvidaremos nunca.
En estos largos meses, lehendakari, he escuchado sus declaraciones a favor del diálogo para terminar con los conflictos. Desde el 7 de noviembre, su Gobierno no ha sido capaz de convocar a una reunión. Desde la dignidad de nuestra condición de trabajadores de este país, exigimos iniciar una negociación; somos personas, no frías cuentas de explotación. De no ser así, usted se convertirá para nosotros en el político de las palabras huecas. Lehendakari, salga de su moqueta y atrévase a mirar a la cara a la gente normal de este país. Sabe dónde encontrarnos, le esperamos.