La Junta de Castilla-La Mancha, gobernada por el PSOE, se ha sumado al rechazo expresado por el Arzobispado y el Ayuntamiento de Toledo -gobernado por el PP- a la representación el sábado próximo en en la capital de la comunidad de la obra de teatro 'La Revelación', de Leo Bassi, especialmente crítica con las religiones.
El portavoz del Gobierno autonómico, Emiliano García-Page, anunció ayer que el Ejecutivo no consentirá que un solo euro de los 9.000 concedidos al festival de teatro independiente en concepto de subvención sirva para financiar el montaje del actor italiano.
«No lo apoyamos en la medida en que buena parte de la sociedad de esta región, singularmente de Toledo, se pueda sentir ofendida en sus creencias», indicó el portavoz, quien además aseguró que se tomaría la misma decisión en el caso de otras religiones.
Dejaba así en muy mal lugar al Grupo Socialista en el consistorio toledano que un día antes había acusado al Ayuntamiento de «inquisitorial» y de «censor» por promover la retirada de la subvención concedida al festival por el consorcio Cultural Toledo, del que también forman parte la Diputación, Caja Castilla-La Mancha, Caja Madrid y Telefónica.
La organización del festival ha decidido que la obra se represente este sábado en un local cedido por CC.OO. y UGT situado frente al Alcázar de Toledo, ya que el espacio previsto pertenece a la Junta.