Hay aventuras que merecen ser vividas. Quién no ha soñado en su infancia con verse inmerso en un mundo ajeno en el que los riesgos y las victorias se vayan sucediendo hasta alcanzar un final feliz. Y si con ello se consigue, además, arreglar ciertos problemas personales, tanto mejor. Éste es el espíritu del autor Chris Van Allsburg, que está sobradamente demostrado en sus tres cuentos que han sido llevados a la gran pantalla: 'Jumanji', 'Polar Express' y, ahora, 'Zathura'. En los tres se cuenta un viaje a los recónditos mundos de la imaginación y, en todos ellos, la aventura funciona de forma adecuada para el consumo de los más jóvenes y muy aceptable disfrute de los mayores.
Las similitudes con 'Jumanji' resultan evidentes. También aquí se trata de un juego abandonado que trasladará a los dos hermanos participantes a una dimensión espacial llena de peligros, lo que les obligará a seguir jugando para volver a casa. También en esta ocasión se juega con el tiempo para mostrar lo que ciertos deseos poco reflexivos pueden llegar a provocar, como ya el ángel sin alas Clarence nos enseñó en '¿Qué bello es vivir!'. En el fondo, un bello canto al cariño y respeto entre hermanos, aunque se haya cargado un poco con las disputas y celos entre los dos jóvenes protagonistas.
Jon Favreau, conocido actor secundario y director de la pesadísima 'Elf', cuenta en esta ocasión con un buen guión que sabe rentabilizar en la medida demandada por el público de destino. Hay imaginación, acción, humor, tensión, emoción y mucho entretenimiento.