El Correo Digital
Jueves, 16 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
TAU CERÁMICA
Más sencillo de lo previsto
El TAU, en una tediosa noche, somete con inusitada facilidad a un Bamberg inofensivo y se queda a un triunfo de asegurarse la clasificación para cuartos
Más sencillo de lo previsto
INDIVIDUALISTA. Ukic, debutante en el Top 16, intenta irse de Mallet en una internada. / IOSU ONANDIA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
GHP BAMBERG TAU CERÁMICA -
51 71

Publicidad

Los cruces de cuartos de final -la antesala de la preciada 'Final Four'- ya se otean en el horizonte. Gracias a que el TAU Cerámica hizo buenos los pronósticos. Doblegó, en una noche tediosa y con más sencillez de la prevista, a un Bamberg decepcionante. Quizá ahogado por encarar su segundo partido en 48 horas. De este modo, tras el confortable 71-51 a la 'cenicienta' alemana, únicamente resta un último golpe de riñón para subir otro peldaño. Vilnius y el Buesa Arena dictarán sentencia. Al siguiente nivel, como primero o segundo de grupo, o a la excomunión más cruda, en la sorprendente hipótesis de encadenar dos derrotas seguidas.

El Baskonia se colocó ayer el uniforme, apretó bien los cordones y -pese al desatino que imperó durante gran parte de la reunión- hizo lo que debía. Se anotó un triunfo de obligado cumplimiento. Salvando con una placidez absoluta un envite de esos donde el tropiezo amenaza con provocar urticaria.

No hizo ademán de rascarse el cuadro local en ningún momento. Mucho tuvo que ver la distorsión que embargó al oponente. Huérfano de Hamann y Archibong, sofocado tal vez por su encuentro copero del pasado lunes, la escuadra germano-estadounidense pecó de lánguida. Esa flacidez, ante equipos tan armados como este Baskonia, implica recibir una ristra de collejas.

Sin dudas

Salvó la nuca el Bamberg gracias a que el inquilino del Buesa Arena tampoco se aplicó con demasiado arrojo. Quizá contagiado por el desbarajuste en el contrario o debido a la prontitud con que despejó cualquier duda sobre el resultado, el tema es que la tropa de Perasovic se abandonó más de lo debido. Esa dejadez evitó un rapapolvo de cuidado.

Y eso que Bauermann intentó sorprender de inicio apostando por tres hombres altos -Nelson, el duro Ensminger y Simpkins-. De poco le sirvió, porque sus pupilos no dieron una a derechas. Exhibieron la precisión de una carabina de feria, se olvidaron de esprintar en el balance defensivo... Bastó que el TAU enlazara un ramillete de buenas acciones ofensivas y se aplicara con la contundencia adecuada atrás para escaparse (22-6, minuto 10).

Mutó entonces el Bamberg -con su nómina de victorias aún vacía- a una zona. Pero su muerte dulce continuó. Eso sí, el espectáculo voló de Zurbano. Y es que en ese segundo cuarto el cuadro vitoriano se infectó de los males visitantes. El balón voló de un lado a otro. Sin dueño. Caprichoso. Los visitantes se reunían, a la mínima oportunidad, en corrillo a la búsqueda de una solución. Nunca la encontraron. Al local le bastaba con moverse a fogonazos. Aburrimiento general.

Secundarios a escena

De hecho, la entrada en ese periodo de Drobnjak -recibido por una atronadora ovación y algún que otro silbido- fue de lo poco que animó el cotarro. La reprochable violencia con que se emplearon algunos jugadores rivales fue otro de los aspectos que sacó al respetable del sopor. Insuficientes argumentos.

La rueda de los cambios -Ukic debutó en esta fase y se ganó una pitada por su egoísmo- tampoco mejoró el panorama. Aunque la ausencia de oposición enfrente nunca hizo temer por la victoria, la tercera azulgrana en este Top 16. Ni siquiera cuando el Bamberg hilvanó un parcial de 1-10 y se colocó a quince puntos (48-33).

Con todo decidido, Perasovic miró a los últimos asientos de su banquillo. Chalmers, Ukic o Drobnjak trataron de subir su autoestima, sólo que la eficacia llegó de otras manos. Las manijas del reloj se ralentizaban, apenas había algo reseñable en el parqué, así que la riada hacia el párking empezó mucho antes del pitido final. A la espera de citas más determinantes. Y excitantes.

d.gonzález@diario-elcorreo.com 5. Prigioni. Placidez absoluta. Coartó tanto a Phelps como a Mallet, repartió beneficios -siete asistencias- y colaboró en el rebote. Reservado para ocasiones más duras.



9. Vidal. Enérgico durante toda la noche en ambos lados de la pista.



23. Jacobsen. Aprovechó cada desajuste defensivo rival para armar el brazo. Casi siempre con acierto. A la chita callando se erigió en el máximo anotador de la reunión. Como es costumbre, diligente atrás.



18. David. Intimidador. Puso cuatro tapones, alguno de ellos digno de salir en entre las mejores jugadas de la semana. Muy activo.



4. Scola. Se lució en el apartado reboteador y dejó el protagonismo ofensivo a otros compañeros.



6. Hansen. Sujetó sin problemas a sus pares. Secundario en ataque.



14. Drobnjak. Buenos números. Crecido ante la algarabía del público a cada uno de sus destellos. Se le echó en falta mayor tensión defensiva.



7. Chalmers. Casi siempre priorizó las decisiones personales sobre las colectivas.



10. Ukic. Demasiado pegamento en las manos.



21. Splitter. Apuros con Simpkins, recibió un golpe que le neutralizó para el resto del partido.



Vocento