Para Oier Zearra ha sonado la hora de la verdad por dos sencillas razones. Tiene su palmarés de primera vacío de contenido y una cita con la gran familia pelotazale vizcaína que espera una alegría. Desde que en 1981 Roberto García Ariño, el delantero de Axpe Marzana, lograra la 'txapela' junto a Antxon Maiz en el entonces frontón Anoeta de San Sebastián, se ha dado una pertinaz sequía con la que puede acabar el zaguero de Galdakao.
-¿Su primera final grande?
-La primera y espero que no sea la última.
-¿Alguna sensación especial?
-Una inmensa alegría.
-Será consciente de que se ha convertido en la gran esperanza de la pelota vizcaína, un territorio no dado a grandes algarabías pelotísticas.
-Bueno, bueno. Tal vez han pasado demasiados años sin un título de Parejas en Vizcaya y ya era hora que optemos a él, y voy a procurar no defraudar a los pelotazales vizcaínos.
-¿Es una presión añadida esa circunstancia?
-No siento ninguna presión al respecto por eso. Lo más importante es que detrás de mí voy a tener el domingo a una gran cantidad de gente animándome y voy a intentar compartir esa alegría con ellos.
-Veintinueve años en su DNI, nueve de profesional y el abuelo de los finalistas.
- Sí, les saco una diferencia notable de edad a mis compañeros. Soy el más veterano y eso quiere decir dos cosas, que la gente joven viene pegando y que el tiempo pasa volando.
-Pero pelotísticamente se sentirá en la flor de la vida.
-Todavía tengo por delante los mejores años de mi carrera.
Esperar el momento
-Su palmarés en primera categoría se encuentra en blanco. ¿Qué pasa?
-No es fácil optar a títulos en la máxima categoría. El Cuatro y Medio no es mi especialidad, el Manomanista está restringido a unos pocos elegidos y el Parejas es donde más opciones tengo. El año pasado me quedé en las puertas de la final y ahora es de esperar que sea la vencida.
-Se viene hablando del escenario de la final y todos coinciden que a los zagueros les va a tocar sufrir un montón. ¿Está de acuerdo con esas apreciaciones?
-El Ogueta es un frontón muy duro para todos los pelotaris. Aimar y yo lo conocemos perfectamente porque entrenamos habitualmente en él y seguro que nos amoldaremos sin ningún problema.
-En este mismo Campeonato, en la fase previa, Irujo y Eulate les ganaron en Bergara, 22-17. Eso quiere decir que ya conocen el camino para hacerles hincar la rodilla.
-Ellos dieron primero en la primera confrontación y con todas las de la ley, pero desde ese día han cambiado mucho las cosas.
-¿En qué?
-Esencialmente, en que Aimar y yo no somos los mismos. Hemos ido de menos a más y el domingo es otro partido completamente distinto al que jugamos a primeros de enero.
-En la zaga existe una paridad de estilos y en los cuadros delanteros van a colisionar dos pelotaris muy distintos.
-Atrás tanto Pedro como yo somos muy parecidos, seguros y sufridores. Delante, por contra, Juan es un pelotari muy agresivo y que imprime mucha velocidad al juego. Aimar es más calculador. Pero uno y otro son los mejores delanteros de la actualidad.
-¿Por dónde cree que se puede romper el partido?
-Habrá muchas claves. Para mí la pareja que logrará la 'txapela' es aquella que muestre su máximo nivel de juego.
-¿Tienen opciones de ganarles a Irujo y Eulate?
-Soy de los que pienso que si nos centramos y hacemos bien las cosas vamos a tener muchas opciones de llevarnos la 'txapela'.
-Describa a sus contrarios.
-Irujo es un pelotari muy valiente y que en muy poco tiempo te puede hacer una avería y destacaría en Eulate su enorme regularidad. Se complementan perfectamente.
-¿Le preocupan los venenosos saques de Irujo?
-No especialmente. Es verdad que yo tendré que sujetar bien desde el resto y también en el peloteo.
-¿Qué tal se lleva con Aimar?
-A las mil maravillas. Es el compañero ideal para jugar por parejas.
-¿Ha hablado con su compañero de estrategias?
-Sí, pero no las vamos a divulgar.
-¿Tienen algún punto flaco la pareja de Aspe?
- Los tienen y nos gustaría que los sacaran a relucir el domingo.
-Las apuestas tienen una ligera tendencia a favor de sus rivales.
-No es una cosa a la que le suelo hacer mucho caso.