El Parlamento europeo irrumpió ayer en la polémica sobre las fusiones transfronterizas con una resolución en la que expresa su «honda preocupación por las acciones de un número cada vez mayor de gobiernos nacionales que pretenden adoptar, o que han adoptado ya, medidas defensivas y protectoras a favor de industrias o empresas nacionales». En consecuencia, la Eurocámara reclama de la Comisión que «sea mucho más categórica e inequívoca en su defensa del mercado interior, también en los ámbitos de la energía y de los servicios financieros».
El guante fue recogido de forma inmediata por la comisaria de la Competencia, Neelie Kroes, quien advirtió que actuará «con dureza» contra los socios comunitarios que interfieran indebidamente en operaciones entre empresas de distintos países. «Aplicaremos las normas a rajatabla contra aquellos estados que no quieran aplicar la legislación comunitaria para introducir la competencia en sectores como el energético, las telecomunicaciones o los servicios financieros»», señaló.
El pronunciamiento del Parlamento se produjo en el marco de un debate sobre la próxima cumbre de jefes de Estado o de Gobierno de la UE, que tendrá lugar la semana que viene; y fue aprobado por 387 votos a favor, 202 en contra y 53 abstenciones.
Los puntos de vista de la Eurocámara no son muy novedosos. El plenario reclama la realización del mercado interior de la energía mediante el establecimiento de una competencia «adecuada y no discriminatoria», y pide a los líderes europeos «acciones concretas en el ámbito del ahorro energético, la utilización eficaz de los recursos y una mayor promoción de las energías renovables».
Interconexión
Para la consecución del susodicho mercado interior de la energía, el Eurocámara aboga por la realización de las grandes redes de la energía, en la medida en que «la falta de interconexiones entre las infraestructuras de los estados miembros constituye una barrera». Reclama también una distribución «equilibrada», en el interior del territorio nacional, de los centros de generación de electricidad, así como que se respeten las «diferencias geográficas, económicas, regionales, climáticas y estructurales» de los socios de la UE en la definición de las estrategias de garantía de suministros.
El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso reafirmó su tesis a favor de los «campeones europeos» en la oferta de la energía.