Jesús María Vicente optará a la reelección por otros cuatro años al frente de LSB-USO, que celebrará su noveno congreso mañana en Bilbao. El dirigente sindical se declara preocupado especialmente por la capacidad que, a su juicio, han perdido las centrales para movilizar a los trabajadores, de la que culpa a la falta de unidad. De cara al futuro, anuncia que incidirá en las políticas de empleo y en la deslocalización de empresas. LSB-USO abordará reorganización interna tras ese cónclave y se propone consolidar dos grandes federaciones: una de industria y otra de servicios, que se unirán a las de seguridad privada, empleados públicos y enseñanza.
- ¿Hacia dónde se encaminan las resoluciones del congreso?
- Pensamos que, desde un sindicato, Euskadi hay que verlo con perspectiva sindical. Por ello, abordaremos nuestra actuación en las políticas de empleo, con especial atención a la precariedad y la deslocalización, y apostaremos por una acción sindical participativa. Precisamente, la pérdida de la participación de los trabajadores está influyendo en la negociación colectiva y nos impide dar la respuesta que la situación actual nos demanda. La causa es la división sindical. Espero que en este mandato podamos contribuir a rebajarla. En este sentido, hay expectativas e iniciativas que estamos dispuestos a compartir con otras centrales, como la de UGT sobre la siniestralidad laboral.
- ¿Qué balance hace de los últimos cuatro años de mandato?
- Especialmente importante ha sido el crecimiento de la afiliación femenina, que se ha situado en el 28% del total, cinco puntos mas que antes, mientras que los menores de 35 años han crecido seis puntos y suman ahora el 37%. El crecimiento global, en cambio, ha sido modesto, del 1,5%, algo de lo que no estamos satisfechos. En representación hemos pasado de 330 a 340 delegados; y en el capítulo económico hemos saneado nuestras cuentas, que era uno de los objetivos prioritarios del octavo congreso. Además, hemos consolidado nuestra presencia en sectores como la seguridad privada, donde hemos crecido de forma importante.
- ¿Y en el plano negativo?
- También lo hay. No hemos sido capaces de tener una presencia diaria en las relaciones institucionales, lo que supone que nuestras propuestas no son tenidas en cuenta y no las podemos defender. Además, la presencia en los medios de comunicación ha sido escasa.
Autonomía sindical
- ¿Cómo ve la situación de la negociación colectiva en Euskadi?
- Es rotundamente mala. Peor aún, no existe. Es una imposición de la patronal, donde a lo máximo que se llega es la revisión salarial. Los sindicatos no somos capaces de desbloquear la situación ni de movilizar a los trabajadores. La negociación colectiva está amenazada. Y eso está en nuestro 'debe', porque es a causa de la división sindical. La unidad es necesaria para demostrar a los empresarios que tenemos fuerza y para que los trabajadores nos vean como agentes sociales útiles.
- ¿Un sindicato pequeño como USO no tiene la tentación de fusionarse con otro, como ya han hecho otras centrales?
- Nuestro objetivo ha sido siempre contribuir a la unidad, no el de perdurar. Pero se tienen que dar las condiciones. Es difícil abordar un proceso de unidad si nuestro principio esencial, el de la autonomía, no lo vemos en otras organizaciones, donde no se da, aunque algo se ha avanzado en esa meta. Queremos que, por otro lado, se nos reconozca en España y en Euskadi lo que ya se nos reconoce en Europa, donde pertenecemos a la CES, después de 20 años de esfuerzos. CC OO, UGT y ELA también pertenecen a esa confederación y las propuestas deben ser comunes. La pertenencia a la CES tiene que contribuir decisivamente a las políticas de unidad en el Estado y en Euskadi.
- ¿Qué mensaje desea trasladar a la sociedad y a sus afiliados con motivo de este cónclave?
- El de nuestro lema para el congreso: «Construyamos juntos». No sólo desde nuestra perspectiva interna, sino también en la política sindical desarrollada en Euskadi. Ése es el mensaje para las otras centrales. Entre todos tenemos que construir una respuesta activa a la política de empleo, a la deslocalización de las empresas y para el desbloqueo de la negociación colectiva.
- ¿Ha percibido USO trabas, presiones o falta de libertad para desarrollar su trabajo?
- No. En general, tanto las otras centrales como los empresarios ven con agrado la participación de USO, tanto por el grado propuesta como porque siempre agotamos las posibilidades de negociación.