El Ayuntamiento de Portugalete realizará este año dos batidas para frenar la proliferación de palomas en el municipio. El delegado local de Sanidad y Consumo, Ángel Anero, subrayó ayer que el objetivo del Consistorio es retirar en torno a 400 ejemplares de la vía pública, la mitad de las aves contabilizadas por los servicios técnicos. Una empresa especializada se encargará de recoger los animales y trasladarlos a un recinto donde serán sacrificados.
Para la captura de palomas se colocarán 15 puntos de ceba donde encontrarán alimento. «La técnica consiste en acostumbrarlas a comer allí todos los días a la misma hora para que pierdan el miedo y, en tres semanas, poder apresarlas», detalló. El sistema empleado en la caza son unas escopetas especialmente equipadas para el lanzamiento de redes de dos metros cuadrados de longitud que hacen inútil el vuelo de las torcaces. Los especialistas ya han empezado la primera batida en las zonas más afectadas de la villa y repetirán la operación en septiembre.
Anero reconoció que el año pasado no se llevó a cabo ninguna captura «porque entendíamos que el número se encontraba estable y nuestra intención no es eliminar a todas las palomas sino buscar un equilibrio». En 2003 y 2004 sí se realizaron estas actuaciones y se retiraron 381 palomas.
Sacrificio con gas
Las batidas correrán a cargo de una empresa de Eibar, que tiene patentado este procedimiento y trabaja por toda España. La misma compañía es la que traslada los ejemplares a un recinto homologado donde procede a su sacrificio a través de un gas letal. «Nos dan un certificado acreditativo de que todo el proceso se ha realizado correctamente», matizó el edil.
La imagen idílica de la paloma comiendo migas de pan en un parque esconde, según reconoció Anero, un animal habitualmente enfermo y que, sobre todo, genera «serios problemas» en edificios y elementos arquitectónicos. «Sus excrementos tienen una alta concentración de ácido fosfórico y úrico que provoca daños de importancia en inmuebles, carrocerías de coches o tendederos de ropa», explicó.
El responsable municipal negó que la actuación tenga como fin prevenir el temor ciudadano a la gripe aviaria. «Tanto la Organización Mundial de la Salud como la Diputación han especificado que las aves urbanas y, en especial las palomas, no entran en los grupos de riesgo», subrayó.