El ministro del Interior, José Antonio Alonso, avanzó ayer que España ofrecerá a Mauritania cuatro patrulleras «en buen estado» para que vigile sus costas y evite la partida de 'ilegales'. La medida se adoptó ayer en una reunión mantenida por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y los titulares de Asuntos Exteriores, Interior y Trabajo, a la que también asistió el secretario de Estado de Defensa.
En este encuentro, decidieron además promover centros de acogida en territorio mauritano, donde las ONG puedan «tratar dignamente» a los subsaharianos que lleguen con la intención de emigrar, así como estudiar la reactivación del Acuerdo Bilateral de Readmisión firmado en julio de 2003. Asimismo, resolvieron atender la petición de ayuda cursada por el Ejecutivo canario, con un refuerzo de la vigilancia costera y de los recursos asistenciales.
Junta militar
Los secretarios de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, y de Interior, Antonio Camacho, se desplazarán hoy a Mauritania para activar este programa, bautizado como Plan Urgente de Cooperación. La delegación se completará con dos representantes del Ejecutivo canario y un director general de la Comisión Europea. En su plan de viaje figuran entrevistas con el presidente de la junta militar que gobierna el país, el coronel Ely Uld Mohamed Vall, y con otros miembros del Gobierno. Por la tarde, se trasladarán de Nuakchot a la localidad costera de Nuadibú, desde donde suelen zarpar los cayucos, y se reunirán con las ONG que trabajan allí.
El embajador español en Mauritania, Alejandro Polanco, explicó ayer que el país africano carece de medios para controlar sus mil kilómetros de costa ante un fenómeno «relativamente nuevo para ellos». El diplomático no se aventuró a hacer estimaciones sobre el número de subsaharianos concentrados en Nuadibú con la intención de embarcar en un cayuco: «Hay que ser prudentes y cautos», se excusó. Por su parte, la delegada de Cruz Roja Española en Mauritania, Olga Martín, recordó que en la localidad costera se han asentado unos 12.000 ó 15.000 inmigrantes de países como Senegal, Mali, Guinea Bissau o Gambia.