Un rana que vive en los arroyos y cascadas de China central es capaz de hacerse oír entre el ruido del agua gracias a que se comunica mediante ultrasonidos, explica hoy en 'Nature' un grupo de investigadores liderado por Albert Feng, de la Universidad de Illinois. 'Amolops tormotus' es así el primer no mamífero conocido que puede comunicarse como lo hacen los murciélagos, las ballenas, los delfines y algunos roedores.
Feng y sus colegas ya habían descubierto antes que los machos de esta especie emiten un canto similar al de los pájaros, con muchas variantes de armónicos y frecuencias. Los ultrasonidos están fuera del espectro auditivo del ser humano y, para detectarlos, el oído tiene que estar especialmente adaptado: tener un tímpano muy delgado que vibre a altas frecuencias y los huesos del oído medio muy ligeros, para transmitir las vibraciones ultrasónicas hasta el oído interno.
Para confirmar su sospecha de que esta rana podía escuchar ultrasonidos, los científicos grabaron el canto de un macho de 'Amolops tormotus', separando los componentes audibles de los ultrasónicos. Después, observaron la reacción de otros ocho machos. Cinco respondieron al canto en el segmento audible, en el ultrasónico o en ambos, lo que demostraba que escuchaban los ultrasonidos. Además de dar claves sobre la evolución del oído, este estudio podría servir para desarrollar tecnologías que permitan a la gente oír en ambientes con mucho ruido de fondo.