La propuesta del organismo asesor de los jueces británicos de reducir las condenas carcelarias para quienes violan o maltratan a una mujer han causado indignación en los grupos de víctimas e incluso en el Gobierno, que precisamente estos días impulsa una campaña de concienciación para evitar estos abusos, cada vez más frecuentes.
La duración media de una condena por violación es de siete años y cuatro meses en el Reino Unido, lo que significa que, con las nuevas recomendaciones, se descontaría más de un año de cárcel.
El órgano asesor, integrado por jueces, policías y funcionarios de prisiones, justifica su recomendación por el hecho de que el régimen carcelario es actualmente más duro debido al propio hacinamiento de muchas prisiones británicas. Sin embargo, Nicola Harwin, de la organización Women's Aid, calificó de «preocupante» que no se tomen más en serio ese tipo de delitos.
Reincidentes
Julie Cowton, víctima de violación , expresaba su estupor por esta recomendación y recordaba que «hay demasiados casos de violadores que, una vez puestos en libertad, vuelven a atacar».
La campaña contra las violaciones en Reino Unido que se ha puesto en marcha esta semana se basa, precisamente, en hacer ver a los violadores que su acción no les va a salir barata. En una de las imágenes que se han distribuido por todo el país, una señal de 'stop' campea en la tanga de una joven, y un mensaje advierte: 'Ten sexo con alguien que no te ha dado su consentimiento, y el próximo lugar donde entres puede ser la cárcel'. En la otra, un preso mira a la cámara desde su celda junto a la leyenda: 'Si no consigues un sí antes de tener sexo, ¿quién será tu próximo compañero de cama?'.