El Gobierno de la ex república soviética de Azerbaiyán confirmó ayer la muerte de un perro por la gripe aviar a través de un comunicado oficial difundido por la comisión estatal para la prevención de la enfermedad. Los restos del animal fueron analizados el pasado 9 de marzo en un laboratorio de Baku, la capital del país, y los resultados certificaron la presencia del mortal virus en el cadáver.
El de Azerbaiyán es el primer caso de un perro infectado por el virus de la gripe aviar. No obstante, la mortal cepa ya se va extendiendo poco a poco entre diferentes especies. En Alemania, hace un par de semanas, se confirmó la muerte de un gato contaminado por el H5N1 y, poco después, de una garduña, un pequeño mamífero carnívoro. En los dos casos, registrados en la isla de Rügen, en el norte del país, el contagio se produjo después de que los animales se alimentaran de aves muertas infectadas por el letal virus.
La aparición de la gripe aviar en un perro refuerza los temores que apuntaban a que el virus podía pasar fácilmente de una especie a otra. Al igual que en los casos anteriores, se sospecha que el animal se contaminó por comer restos de aves muertas.
Patos salvajes
Por otro lado, los dos primeros casos de H5N1 registrados en patos salvajes en Suecia fueron certificados ayer por el prestigioso laboratorio de Weybridge, un centro de referencia en la UE. «El laboratorio confirmó que se trata del virus H5N1, como nosotros creíamos», declaró Berndt Klingeborn, virólogo del Instituto Veterinario Nacional (SVA). Esta misma institución reveló también que se había detectado el primer caso de un búho muerto a causa de la gripe aviar en la localidad de Oxeloesund, al sureste de Estocolmo.
Los dos patos portadores del H5N1 fueron hallados muertos a finales de febrero en Oskarshamn, en la costa suroriental del país escandinavo. Una serie de análisis efectuados en pájaros salvajes habían sido transmitidos al laboratorio de Weybridge para comprobar la presencia del letal viorus.
Las autoridades suecas confirmaron desde finales de febrero un total de 29 casos de aves salvajes portadoras del virus H5. No obstante, la presencia de la cepa H5N1 sólo se ha detectado, por ahora, en estos dos últimos casos de patos silvestres.