El debate del título, el VI, sobre el sistema de financiación que aparece reflejado en el texto del proyecto de Estatuto de Cataluña ha concluido hoy con el respaldo de ERC a la mayoría de los artículos del mismo y con la total oposición del PP. Además, se ha aprobado el Título V, referente a las relaciones institucionales de la Generalitat.
Así, la Generalitat podrá recaudar más del 50 por ciento de lo que se recauda en Cataluña. Otros aspectos destacables son la ampliación de la cesta de impuestos del Gobierno catalán: del 33% al 50% de IRPF, del 35% al 50% de IVA y del 40% al 58% de impuestos especiales, y la garantía de que el Estado invertirá en Cataluña el equivalente a su PIB, algo más del 18 por ciento, lo que supondrá una inversión extra en 7 años para recuperar el déficit de infraestructuras.
El PP votó en contra de todas las votaciones del Título VI, que va del artículo 202 al 225, y únicamente lo hizo a favor de su enmienda de supresión, que contó con el rechazo del resto de los grupos. ERC votó en contra de quince artículos o de alguno de sus apartados, a los que había presentado votos particulares, que también fueron rechazados por el resto de los grupos, pero se mostró a favor del resto del articulado.
En cuanto al Título V, que se debatió el pasado miércoles y se votó hoy, mantiene un texto discordante, al haberse producido un empate en una de las votaciones, ya que la delegación del Congreso votó a favor y la del Parlamento catalán lo hizo en contra, con lo que el texto queda suprimido. Se trataba de una enmienda transaccional del PSOE al artículo 193, que en el texto del Parlament establecía la circunscripción electoral para Cataluña para el Parlamento Europeo, lo que queda eliminado al haberse aprobado la enmienda socialista.
Enfrentamientos verbales de los representantes
La Comisión Constitucional del Congreso fue testigo, asimismo, de algunos enfrentamientos dialécticos entre los representantes de los partidos catalanes. El portavoz de ERC en el Parlamento de Cataluña, Joan Ridao, ha acusado al líder de CiU, Artur Mas, de incurrir en un "acto de deslealtad" con el Parlament al pactar con el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el modelo de financiación del nuevo Estatuto, el cual, puntualizó, "no tiene nada que ver con lo aprobado por los catalanes" el pasado 30 de septiembre. "Se parece como a un huevo una castaña", sentenció.
Por su parte, el secretario general de ERC, Joan Puigcercós, dijo que "el Madrid oficial se resiste a repartir el poder" y manifestó que el nuevo modelo de financiación "no aporta más dinero" ni elimina el déficit fiscal de Cataluña. Puigcercós se enzarzó, asimismo, en un enfrentamiento dialéctico con el líder de CiU, Artur Mas. El presidente de la federación nacionalista, siempre en referencia al dirigente republicano, afirmó que "no todo vale contra la Generalitat, que no es un muñeco de goma al que pueda pegar o deformar según le convenga".
Y subrayó que si ERC aboga por mejorar la financiación, debe previamente especificar "con qué mayorías cuentan" para ello. "Haga el favor de defender a Cataluña y no a su partido", sentenció. El líder de CiU también criticó al Gobierno tripartito de Cataluña al asegurar que está protagonizando, con sus desacuerdos, un "espectáculo histriónico".
El ponente socialista Diego López Garrido hizo hincapié en destacar las "interpretaciones dogmáticas" de PP y ERC sobre el modelo de financiación, ambas contrarias, pero por motivos muy diferentes, y afirmó que el Estatuto da a Cataluña una "poderosa hacienda", asegura una fuerte inversión del Estado, garantiza la solidaridad entre los territorios, elimina los privilegios y refuerza "la cohesión de los ciudadanos". Sin embargo, el portavoz de los populares en el Parlamento de Cataluña, Josep Piqué, calificó el modelo de "churro", que permite todo tipo de interpretaciones, ya que es abierto y "un pacto político de cara a la galería".
Rajoy pide a Maragall que actúe en consecuencia
El líder del PP, Mariano Rajoy, ha exigido hoy la retirada del Estatuto de Cataluña por ser "contrario a la Constitución", y pidió al presidente catalán, Pasqual Maragall, que "actúe en consecuencia" y "defienda" dentro del PSOE que el texto es "forzado, dudoso y precipitado". En un acto del PP celebrado en Fregenal de la Sierra (Badajoz), que reunió a unos 600 militantes del partido, Rajoy respondió así a Maragall, quien ayer calificó el pacto entre el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas, sobre el Estatuto catalán como "dudoso y algo precipitado".
Rajoy dijo estar de acuerdo con las declaraciones ayer de Maragall y por ello pidió la retirada del Estatut porque, explicó, es un "disparate" e "ininteligible en buena parte de su articulado". El líder del PP, quien pidió al presidente de la Generalitat que defienda su posición "dentro de su partido, como lo han hecho otros", afirmó que Zapatero "no se ocupa de las personas sino de pactar con el líder de la oposición" de Cataluña "rompiendo" con Maragall. "Maragall dice la verdad y si dice la verdad le pido que actúe en consecuencia" porque el Estatut "perjudica a los ciudadanos catalanes y españoles".
De la Vega prefiere no valorar las palabras de Maragall
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se negó hoy en dos ocasiones a valorar de forma expresa los apelativos de "dudoso" y "precipitado" que el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, ha dirigido al acuerdo estatutario entre el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas. Eso sí, enfatizó que "no se puede pedir más después de bastantes meses de reuniones, acuerdos, esfuerzos y de un trabajo muy serio que está dando un resultado muy productivo".
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la también titular de la Presidencia esgrimió su costumbre de no contestar desde esa tribuna a las declaraciones de otros representantes políticos para no responder directamente a Maragall. Eso sí, dejó claro que el Ejecutivo no está "nada inquieto", sino "muy tranquilo" y que el proyecto de 'Estatut' es "bueno para Cataluña y para España".
Así, remarcó que se está en un trámite muy avanzado, con acuerdos básicos "muy amplios entre los principales partidos", una fecha fijada de votación --en referencia al pleno del 30 de marzo en el Congreso-- y sobre todo, el hecho de compartir el "ánimo" de los catalanes para que el 'Estatut' "sea una realidad pronto".