Mauritania reforzará el control de sus fronteras para evitar la inmigración clandestina con patrullas conjuntas con España, que ayudará también a construir y a gestionar centros de acogida para los inmigrantes en ese país, ha anunciado hoy la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
Tras la reunión del Consejo de Ministros, que estudió los compromisos alcanzados ayer en Mauritania por los secretarios de Estado de Asuntos Exteriores y de Seguridad, Fernández de la Vega destacó que se donarán a ese país cuatro patrulleras y varios vehículos de tracción mecánica.
Los acuerdos, que se concretarán en una reunión técnica que se celebrará el próximo miércoles, incluyen también la formación de las fuerzas de seguridad mauritanas en la lucha contra la inmigración irregular y visitas de altos responsables de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de expertos en acogida y repatriación para evaluar los compromisos.
Fernández de la Vega, quien agradeció la buena voluntad del Gobierno mauritano y su receptividad a las propuestas españolas, explicó que se apoyará ante la UE un impulso de la ayuda de emergencia a Mauritania para la gestión de las crisis migratorias y se mostró convencida de que se contará con esa colaboración. Respecto al convenio de readmisión de inmigrantes, firmado entre España y Mauritania en 2004, explicó que las autoridades de ese país se mostraron dispuestas a ponerlo en marcha para realizar repatriaciones, "pero queremos que se produzcan con garantía para los derechos humanos".
Según destacó, la respuesta al incremento de la inmigración clandestina procedente de Mauritania hacia las Islas Canarias seguirá tres líneas: diplomáticas, humanitarias y de seguridad. En el "viaje de urgencia" realizado ayer al país africano, se acordó mejorar la primera atención, la acogida y la estancia temporal de los inmigrantes irregulares mientras esperan ser repatriados a sus países de origen.
Mauritania, explicó Fernández de la Vega, se ha comprometido a abrir centros de acogida para inmigrantes y España ayudará a construirlos y a gestionarlos, para lo que ya se ha entrado en contacto con la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Las patrullas conjuntas, apuntó, se pondrán en marcha dentro la "estrategia nacional de lucha contra la inmigración clandestina" que pondrá en marcha el país africano y se enmarcarán en los proyectos europeos Seahorse y Atlantis.
Las cuatro patrulleras donadas, añadió, contarán, de forma temporal, con efectivos españoles para adiestrar al personal mauritano en su funcionamiento. Fernández de la Vega, quien destacó que se ha acordado la creación de un comité hispano-mauritano sobre flujos migratorio, subrayó también la adopción de medidas concretas y urgentes para mejorar los recursos y reforzar los controles en Canarias, a donde viajará esta misma noche.
El objetivo del Gobierno, reiteró, es "poner orden donde hay desorden y hacer que se respete la ley donde se incumple", con garantías para los derechos humanos. Las líneas que guían la acción del Gobierno, reiteró, son el respeto a esos derechos, teniendo en cuenta el problema humanitario que se vive en Africa; el "desafío diplomático" que supone la llegada de inmigrantes desde Mauritania y otros países subsaharianos a España y, por lo tanto, a la UE; y el respeto a la ley para evitar un problema de orden y de seguridad pública.
Fernández de la Vega recordó la celebración en Rabat en julio de de la conferencia regional euro-africana sobre migraciones y desarrollo, donde Mauritania tendrá un papel "muy importante", y avanzó que se implicará a la Organización Internacional de Migraciones y al ACNUR para que colaboren con ese país en la acogida y en los mecanismos de repatriación de inmigrantes.