No termina de funcionar este híbrido de filme de intriga con ribetes de terror e ínfulas de denuncia política y social, firmado por el avezado documentalista británico Clive Gordon, rodado en Barcelona con un modesto presupuesto y un reparto internacional, en el que cohabitan el escocés Peter Mullan (director de 'Las hermanas de la Magdalena'), el español Luis Tosar ('Los lunes al sol') y el alemán Daniel Brühl ('Good Bye, Lenin!').
La acción se desarrolla a bordo de un barco mercante que hace la ruta entre un puerto africano y Marsella, cuyo capitán es un hombre amargado. Por esto acostumbra a solventar de la forma más salvaje posible el hecho de que viajen polizones subsaharianos ocultos en las bodegas del buque. Lo cual da paso a una confusa intriga en alta mar, resuelta con aplastante vulgaridad, e interpretada por unos actores incapaces de dotar de solidez a unos papeles mal escritos y peor desarrollados por Paul Laverty, guionista habitual de Ken Loach, aquí a la deriva sin las directrices que acostumbra a marcarle el implacable autor de 'Tierra y libertad'.
'Cargo' se convierte así en un título de poco calado, carente del más mínimo atractivo visual, cuya escenografía se resquebraja acá y allá, dada la escasa tensión y la nula consistencia de los acontecimientos descritos. Al tiempo, se echa de menos una descripción más exacta de la claustrofóbica rutina de los tripulantes del buque donde tienen lugar los hechos, además de esa desgarrada lucidez que exigía a voz en grito el trágico relato.