El Comité Ejecutivo de la FIFA aprobó ayer modificar el artículo 55 de sus estatutos para endurecer de forma drástica las penas por racismo y xenofobia. El descenso de categoría en los campeonatos caseros y la descalificación inmediata de cualquier competición serán los castigos más graves que impondrá el máximo organismo internacional.
Los últimos acontecimientos, sobre todo en España (el 'caso Eto'o' en Zaragoza) e Italia (el amago de marcha del marfileño Zoro y la eclosión de banderas fascistas entre las hinchadas) han provocado que las instituciones internacionales se pronuncien al respecto. El martes era el Parlamento europeo el que solicitaba a las instancias deportivas nacionales y europeas que adoptaran medidas contra el racismo.
La FIFA aceptó el guante lanzado por la Eurocámara y ha desarrollado un nuevo articulado, con suspensiones de partidos y deducción de puntos: tres puntos por una primera infracción y seis por la segunda. Para los casos más graves están previstos el descenso de categoría y la expulsión del equipo de cualquier competición.
El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, aseveró que los últimos acontecimientos han provocado esta decisión, en alusión al amago de Eto'o de abandonar el estadio de La Romareda cuando algunos seguidores imitaron la voz del mono cada vez que tocaba el balón. «Existía la necesidad de una acción concertada y la urgencia de adoptar medidas más rigurosas al fin de eliminar esta sombra», comentó Blatter en la página web de la FIFA.
Esta modificación será de obligado cumplimiento por todas las asociaciones nacionales y ya ha sido aplaudida por jugadores como el juventino Lillian Thuram. «Ahora los clubes encontrarán las soluciones que hacen falta para erradicar esta plaga», apuntó el defensa francés, quien pidió que se mantenga «a esas personas» lejos de los estadios. «Sólo hay una raza», sentenció Thuram.
Mundial de Alemania
La FIFA, asimismo, decidió mantener el 15 de mayo como fecha límite para que las 32 asociaciones que participarán en el Mundial de Alemania envíen las listas definitivas de sus 23 jugadores. Así lo resolvió ayer en Zúrich (Suiza) la comisión organizadora de la competición a pesar de la petición mayoritaria de las selecciones nacionales.