El Santurtzi tiene a prueba desde el pasado miércoles a Juan Carlos Canchimbo, un veterano delantero colombiano de 32 años que llegó a militar en la Primera División de su país. Su posible incorporación es todavía una incógnita, ya que los técnicos del conjunto costero apenas han tenido un primer contacto con el jugador y necesitan más tiempo para valorar lo que pueda aportar al equipo. Después de seis años alejado de los campos de fútbol, el estado de forma del deportista sudamericano es la principal traba para su contratación.
En el cuerpo técnico morado se subraya la necesidad de no echar las campanas al vuelo porque acaban de conocerle y tienen que comprobar su rendimiento. «Aún
es demasiado pronto para saber si podrá formar parte del equipo», asegura el entrenador Gorka Alkiza. No obstante, la primera impresión no ha sido negativa. Según los técnicos, se trata de «un delantero potente -1,84 metros de altura y alrededor de 80 kilos-, con un buen golpeo de balón y que protege muy bien la pelota».
El principal problema parece ser su estado físico. Pese a haber jugado en equipos como el Ortuella y el Santoña en categorías regionales, seis años sin competir a nivel profesional o semiprofesional pasan factura. En el Santurtzi exigen un requisito primordial para negociar su incorporación: que alcance una forma física similar a la de sus compañeros.
La necesidad de copar una demarcación sin muchos recambios con un refuerzo de garantías y los pocos partidos que restan para acabar la temporada obligan al Santurtzi a tomar una pronta decisión. «Nos hemos fijado un plazo
de una semana para tomar la determinación de incorporarle o no», aseguran en el club costero.
Juan Carlos Canchimbo asegura sentirse muy ilusionado ante la posibilidad de volver a jugar. «Yo me siento futbolista y en el fondo esperaba una oportunidad así -afirma- porque creo que puedo demostrar que valgo». El veterano delantero colombiano comenzó a jugar profesionalmente a los 18 años en un equipo de su país, donde llegó a militar en Primera División. Tras pasar por varios conjuntos como el Deportes Quindio y el Once Caldas viajó a Honduras y El Salvador antes de recalar durante seis meses en China. Hace seis años llegó a España y desde entonces ha esperado una oportunidad para volver a jugar.