El Correo Digital
Viernes, 17 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Miles de estudiantes galos toman las calles contra el nuevo contrato juvenil
Villepin reitera su ánimo dialogante en una jornada de huelgas con numerosos incidentes y enfrentamientos con la Policía
Miles de estudiantes galos toman las calles contra el nuevo contrato juvenil
ENFRENTAMIENTO. Policías golpean con porras a un grupo de estudiantes que participaban en la manifestación de París. / AFP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Entre medio millón, según la estimación más optimista de los organizadores, y cerca de 250.000 estudiantes, a ojo policial, secundaron ayer la jornada de huelga general en la enseñanza secundaria y universitaria francesa en protesta contra el CPE, el nuevo contrato laboral para los jóvenes. El primer ministro, Dominique de Villepin, reiteró su disposición a abrir un diálogo con los agentes sociales sobre las modalidades de aplicación de una reforma ya aprobada por el Parlamento y que permite el despido injustificado de los menores de 26 años durante un período a prueba de dos años.

El cortejo más nutrido recorrió los bulevares de París con 120.000 o 30.000 manifestantes, según las fuentes. Las pancartas reclamaban la retirada del Contrato Primer Empleo, rebautizado como «contrato para esclavos» o «contrato precariedad eterna», y le decían al jefe del Gobierno: «Villepin estás acabado, los jóvenes desechables han dicho no». El servicio de orden, formado por los sindicatos obreros, no pudo evitar los actos de vandalismo registrados en calles adyacentes contra coches, comercios y mobiliario urbano.

Los incidentes de mayor gravedad se produjeron al finalizar la manifestación en la plaza de Sèvres-Babylone cuando unos 200 enmascarados lanzaron todo tipo de proyectiles a los contingentes antidisturbios, que replicaron con gases lacrimógenos. Fueron practicadas al menos una decena de detenciones y hubo varios heridos en ambos bandos a lo largo de las algaradas, en las que también fue incendiado un quiosco de periódicos. El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, aseguró que entre los manifestantes habían sido identificadas unas 500 personas peligrosas.

Los enfrentamientos entre alborotadores y antidisturbios también fueron virulentos en Rennes, donde entre 4.500 y 15.000 manifestantes desfilaron por las calles de esta capital bretona. Por la mañana, un centenar de estudiantes ocuparon el salón de honor del Ayuntamiento hasta ser desalojados por las fuerzas del orden.

Tres jóvenes fueron detenidos y un agente resultó herido por una pedrada en Nancy cuando unos 300 bachilleres, en su mayor parte encapuchados, hostigaron a la Policía y causaron daños a numerosos coches aparcados. Otros dos agentes y una adolescente fueron heridos en Raincy (suburbios de París). Los huelguistas construyeron minibarricadas en algunos de los 32 liceos afectados por los paros en la capital francesa. En ciudades como Brest, Limoges, Le Mans, Angulema o Angers, grupos de manifestantes invadieron las estaciones y cortaron el tráfico ferroviario.

Participación

Según cifras oficiales, 58 de los 84 universidades francesas se vieron afectadas de una u otra forma por la convocatoria a la huelga general. El sindicato Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF) contabilizó 64 centros en huelga. Por su parte, la Unión Nacional de Liceos (UNL), principal organización representativa de los institutos, estimó que las tres cuartas partes de estos establecimientos habían secundado la movilización en la región de París. La participación de los alumnos de secundaria fue mayoritaria en Marsella en respuesta a una jornada de «liceos muertos».

En una declaración pronunciada con tono solemne en Matignon (la Moncloa gala), Dominique de Villepin se declaró abierto al diálogo «para mejorar, en el marco fijado por la ley, el CPE». El primer ministro recordó que hoy recibirá a los miembros de la comisión permanente de la Conferencia de Presidentes de Universidad (CPU), que ha reclamado la apertura de un diálogo entre los sindicatos estudiantiles y el Gobierno para desbloquear la situación. Por su parte, siete rectores de otras tantas universidades han pedido la retirada del CPE.

Desde los sindicatos obreros, que convocan una nueva jornada de acción mañana, se amenaza con llamamientos a la huelga ante la táctica atribuida al Gobierno de apostar por el desgaste de la movilización. «El conjunto de los sindicalistas de Europa espera que consigamos impedir la creación de un precedente en la legislación social europea», declaró Bernard Thibault, líder de la CGT .



Vocento