Las conversaciones que Hamás ha conducido en las últimas semanas con el resto de las formaciones palestinas concluyeron ayer sin ningún resultado. Por ello, el movimiento fundamentalista anunció que gobernará en solitario un Ejecutivo integrado por políticos de su partido, tecnócratas e independientes. Esta decisión incidirá negativamente en la Autoridad Nacional Palestina, ya que, sin duda, caerá en el aislamiento internacional. Todo indica que un Gobierno exclusivamente de Hamás será percibido como «terrorista», debido a que la formación ya ha sido calificada de esa manera por Israel, EE UU y la UE.
En cualquier caso, el grupo integrista anunció que el próximo lunes presentará ante el Parlamento el nuevo Ejecutivo, aunque antes, durante el fin de semana, se entrevistará con el presidente Mahmud Abbas (Abú Mazen) para comunicarle quiénes serán los ministros. Es muy posible que en esa reunión el líder palestino considere que el programa de gobierno no es aceptable al ser demasiado vago y que ordene su modificación antes de presentarlo para su votación en el Parlamento.
Algunos partidos palestinos de centro han recibido presiones de EE UU para no entrar en una coalición con el movimiento radical, mientras que las formaciones de izquierda consideran insuficientes las concesiones que les han ofrecido los fundamentalistas.
A pesar de que Hamás tenía un gran interés en que Fatah participara en una coalición, la posición de Abú Mazen ha sido inquebrantable: el líder de la ANP exigió que la organización islámica aceptara la declaración de independencia de la OLP de 1988 por la que los palestinos reconocieron a Israel.
De hecho, la cohabitación entre el presidente de la Autoridad Nacional y Hamás se presenta como una situación muy difícil de llevar. Los enfrentamientos se antojan constantes y, con toda seguridad, se debilitará la posición de la Administración autónoma.
Repunte de Kadima
Mientras tanto, Israel continúa inmersa en la campaña electoral. Los dos sondeos que se publicaron ayer apuntan a un incremento significativo en la intención de voto del partido Kadima, liderado por el primer ministro en funciones, Ehud Olmert, de cara a los comicios del próximo día 28. Las encuestas se han confeccionado después de la operación militar que destruyó la cárcel de Jericó y en la que los israelíes apresaron a media docena de militantes del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).
Aunque esta intervención ha sido recibida con euforia por una gran parte de la población hebrea, no es el único factor que ha influido en el resultado de las encuestas. Según los analistas, las declaraciones de Olmert en el sentido de que los mayores asentamientos que hay en la Cisjordania ocupada no son negociables también le han reportado nuevos adeptos.