El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, sólo considera «jurídicamente procedente» el encarcelamiento de Arnaldo Otegi, en el sumario abierto por los actos violentos registrados el 9 de marzo durante la huelga de Batasuna. El responsable del Ministerio Público entiende que no se dan las «circunstancias» para recluir a los otros cinco procesados, explicando así el motivo por el que los fiscales de la Audiencia Nacional no han reclamado medidas cautelares para ninguno de los imputados que han comparecido hasta el momento ante el juez Fernando Grande-Marlaska.
Conde-Pumpido hizo estas manifestaciones horas después de que el juez decretara el ingreso en prisión incondicional del ex portavoz de Gestoras pro Amnistía, Juan María Olano, y cuando aún desconocía que Juan Joxe Petrikorena seguiría el mismo camino. En su opinión, la decisión de Grande-Marlaska resulta «jurídicamente improcedente», e insistió en que el Ministerio Público iba a pedir prisión sólo para Arnaldo Otegi. En los casos de Pernando Barrena, Rafa Díez Usabiaga, Arantza Zulueta y los ya citados Juan Joxe Petrikorena y Juan María Olano resaltó que el encarcelamiento no es «legalmente procedente».
El ex responsable de Gestoras pro Amnistía se encuentra desde la madrugada de ayer en la cárcel madrileña de Soto del Real. El juez Grande-Marlaska ordenó su reclusión la noche del miércoles como presunto inductor de los delitos de desórdenes públicos, coacciones con fines terroristas y estragos terroristas en relación con los incidentes del 9 de marzo.
«Directrices» de ETA
El magistrado enumera un total de 108 acciones de violencia, que incluyen desde el sellado con silicona de cajeros automáticos, hasta los cortes de tráfico con barricadas, pintadas en entidades bancarias, piquetes, manifestaciones o incluso la colocación de cuatro artefactos en carreteras de acceso al País Vasco.
El auto de prisión sostiene que dichos actos «fueron exigidos por el frente militar» de ETA, a través de un comunicado en 'Gara' el 4 de marzo, en el que llamaba a la «movilización». «Como consecuencia» de dicho llamamiento y «asumiendo las directrices dadas por el frente militar», afirma el juez, «el frente político-institucional (en alusión a Batasuna) realiza una rueda de prensa» al día siguiente en Bilbao «donde llama a dicha movilización».
El «papel preferente» de Olano en dicha comparecencia, unido a su participación en diversas concentraciones y a su condición de ex dirigente de Batasuna y de Gestoras, llevan a Grande-Marlaska a concluir su responsabilidad en «la dirección y la coordinación» de los actos violentos reseñados.
El juez justifica el encarcelamiento incondicional de Juan María Olano por la «gravedad» de los hechos imputados, por el «pronóstico razonable de reiteración delictiva» y por el riesgo de fuga. A este respecto, recuerda que el ex portavoz de Gestoras está procesado en otra causa por integración en ETA, tuvo que ser extraditado de Francia, adonde había huido, y se encontraba desde el pasado septiembre en libertad bajo fianza.