Dmitry Piterman se mostró satisfecho por el empate y lo demostró no sólo con sus palabras en la rueda de prensa, sino también con los abrazos que se cruzó con Mario Luna cuando el árbitro señaló el final. No dudó en calificar de «importantísimo» el punto arrancado en el Ramón de Carranza, aunque reconoció que la cosecha de puntos podía haber sido mayor. «Es un buen resultado para nosotros, pero cuando empatas siempre tienes la sensación de haber podido ganar».
Una reflexión que le llevó a hacer autocrítica ante el juego exhibido por sus hombres en los primeros 45 minutos. «Nuestra intención era robar balones en el medio campo, pero en la primera parte no hubo centro del campo. En la segunda sí, mejoramos mucho y tuvimos algunas ocasiones, como la de Jandro y alguna otra para ganar». A su juicio, el planteamiento fue casi perfecto. «Sabíamos que al final del partido íbamos a jugar un poco más, ya que nuestro rival iba a estar más cansado».
A pesar de las pruebas realizadas a lo largo de la semana, el tándem Piterman-Luna sorprendió con la entrada en el once inicial de Lacen en el doble pivote y de Arthuro en la delantera. Y la respuesta de estos jugadores le agradó. «Había que recomponer el equipo y creíamos que, jugador por jugador, íbamos a tener más ventaja con Arthuro. Fue una decisión de última hora que tomamos en la noche del sábado», precisó. «También queríamos ver cómo responden los jugadores menos habituales. Lo hicieron bien, aunque al final no todo salió. Considerando todo, estamos contentos», puntualizó el máximo mandatario alavesista.
Respecto a que la igualada mantiene al Alavés fuera de los puestos de descenso, dijo «que no hemos perdido el 'average' con el Cádiz y seguimos por encima de ellos en la clasificación. Por eso nos podemos dar por satisfechos».
Víctor Espárrago
El técnico del Cádiz, por su parte, afirmó que sus jugadores «lo han intentado todo y más, pero ya comenté a lo largo de la semana que el Alavés era un equipo muy complicado».
Al igual que Piterman, concluyó el duelo con un sabor agridulce. «Pudimos haber ganado el partido en la primera parte, pero también perderlo en la segunda. Cuando nos fuimos arriba en los últimos minutos casi nos marcan, ya que han tenido varias ocasiones. Nosotros, en cambio, llegamos muchas más veces, pero no pudimos marcar».