Tras superar a un Bamberg más inocente que Bambi en un partido que fue un cuento, volvíamos a lo doméstico ante un Unicaja que venía de perderse por Europa y al que el día últimamente se le estaba haciendo de noche. El Baskonia, a seguir con el viento a favor, soplar la victoria a un rival directo y a hacer que corriera el aire en la clasificación. No pudo ser.
Primer pronóstico
El partido empezó con un ambiente luminoso en la grada y nubarrones en los altos por la baja de Splitter. De salida, el Baskonia un huracán. El Unicaja no sabía por dónde le daba el aire y Prigioni era el hombre del tiempo. TAU, catorce sobre cero. Unicaja, catorce bajo cero. La llegada del aire portorriqueño (Santiago) fue calentando a los malagueños. El meteorólogo Scariolo cogió el mapa y montó una zona 2-3 que fue un aguacero para su equipo. Pero de nuevo sopló Santiago y el viento del sur nos comenzó a dar dolor de 'Cabezas'. Con todo, el TAU pudo con las ráfagas de Unicaja.
Segundo pronóstico
El Baskonia, con tres bajos en presión, resultó una baja presión para el juego de unos malagueños incapaces de buscar a sus altos. Pero la 2-3 vitoriana, Herrmann abriendo claros y el mar de fondo en el juego local nos creó una gran depresión. El juego se nubló, aumentó la presión atmosférica y se juntaron las isobaras del resultado hasta la aparición del ayer oscuro Garbajosa, que aclaró el resultado.
Pronóstico final
En un partido dominado por la pasión y marcado por la alta presión y con un Santiago feliz sin Tiago, el Unicaja se encontró con el anticiclón de la victoria.