No había gesto contrariado en Fernando Alonso ni un asomo de reproche para su equipo por lo que pudo ser y no fue en la calificación del sábado. El asturiano estaba radiante con el vistazo a la clasificación del Mundial. Líder y 18 puntos en dos carreras. Casi pleno. La gira asiática ha colmado sus expectativas. «Es el comienzo perfecto», sintetizó el campeón.
Esta era su reflexión. «En 2005 obtuve seis puntos de ventaja en las dos primeras carreras. Ahora tengo siete -18 por 11 de Michael Schumacher-. Todo lo que sea sumar y subir para arriba es una buena lectura para mí. Después de lo mal que nos salió la calificación del sábado por ese pequeño error, luchar por la victoria saliendo desde la cuarta fila en la parrilla es un triunfo para mí», comentaba tras cumplir con el protocolo del podio en Sepang.
Habida cuenta de los problemas del día anterior, el asturiano dedujo que la salida era el tramo clave del fin de semana. «No esperaba adelantar a cuatro coches de un tirón. Y, sobre todo, yendo tan cargado de gasolina como iba. Sabía que era la parte más importante de toda la carrera y tenía que esforzarme al máximo».
Decisiva para su segunda posición final fue igualmente la segunda parada en su 'box'. Los auxiliares de Renault tardaron 6,3 segundos en cambiar ruedas y cargar gasolina, mientras que en Honda emplearon 8 segundos para Jenson Button. «No es que fuéramos sobrados, sino que tenía confianza en que podía lograr la 'pole' y pelear por la victoria. No podía arriesgarme a realizar una única parada porque las gomas hubieran dejado de ser consistentes y quería estar seguro. Fui muy rápido, pero no lo suficiente para aproximarme a Fisichella, así que me dediqué a vigilar a Button».
Esto dijo Alonso en el 'corralito', el espacio dedicado a los medios audiovisuales después de realizar sus primeras valoraciones en la rueda de Prensa internacional. El español y Fisichella son compañeros en Renault y, hasta ayer, se daba por hecho que además son amigos. El piloto romano se ha pasado el fin de semana volando sobre la pista, dedicándole cada uno de sus éxitos al amigo Pietro -fallecido el pasado domingo- y reclamando su sitio entre los grandes. «Puedo estar en el Top-4», dijo el sábado y repitió ayer. El club de Alonso, Raikkonen y Michael Schumacher.
Opiniones diferentes
Alonso, sin embargo, tiene otra opinión al respecto. Sus rivales son el finlandés y el alemán. Ayer volvió a comentarlo delante del ganador en Sepang y alguien con juicio periodístico preguntó al italiano por esa impresión de su compañero. «Es la opinión de Fernando. No siento nada especial al oírlo. Yo he ganado aquí con el mismo coche que lleva él y si Fernando considera que sus adversarios para el título son Raikkonen y Michael Schumacher, no tengo nada que decir. Para mí no cambia nada». Devuelta la moneda al asturiano, éste puntualizó en parte sus impresiones con lo que pareció una larga cambiada. «Desde el principio he creído que el Top-4 lo forman Renault, Honda, Ferrari y McLaren. No puedo considerar a Fisichella mi rival, sino mi compañero».
El campeón del mundo sale de las dos citas asiáticas con un botín de 18 puntos y con el sueño imposible de que las 16 carreras que faltan se celebren en los próximos 16 fines de semana. «Ahora que el coche va bien...», ha bromeado estos días. El asturiano viajará hoy desde Kuala Lumpur a Japón, donde tiene prevista una agenda de actos publicitarios con uno de los principales patrocinadores de Renault, la tabaquera nipona Mild Seven. Es uno de los precios que menos le agrada pagar, pero no hay otro remedio dada la 'generosidad' de los sponsors que han unido sus marcas y logos al monoplaza que porta el número uno. No regresará a España por este motivo y la próxima semana emprenderá rumbo a Australia. En el circuito semi-urbano de Albert Park tendrá lugar la próxima cita de la F-1. Será el 2 de abril a las seis de la mañana, hora española.