Comenzó el último partido de la jornada con el Athletic instalado en la zona de descenso. Pero esta posición duró escasamente seis minutos, los que tardó Aduriz en perforar las redes de la portería de Pinto. Por fin, el conjunto rojiblanco pudo encadenar dos victorias consecutivas, que le catapultan hasta el decimocuarto puesto en la tabla.
MURILLO
La ubicación de Ander Murillo como acompañante de Gurpegui parecía la novedad más notable en la alineación de Javier Clemente. Sin embargo, la disposición táctica del Athletic apuntaba más sorpresas. Iraola y Yeste intercambiaron sus posiciones en las bandas, dejando a Aritz Aduriz y a Etxeberria como referencias ofensivas.
El planteamiento del Athletic se centró básicamente en cerrar todos los caminos de la ofensiva celeste. Destacó la seriedad defensiva del equipo, muy concentrado, jugando con las líneas muy juntas. Sólo pasó apuros en la estrategia defensiva.
El Celta presentó todo su arsenal ofensivo. Con jugadores de toque, apostó por la combinación y por el juego elaborado. Preocupaba, sobre todo, la capacidad goleadora de Baiano, la habilidad de Silva y la intuición de Cannobio. El brasileño fue borrado del terreno de juego por la solvencia defensiva de Ustaritz, muy sobrio y mejorando notablemente jornada a jornada.
AGRESIVIDAD
El paso por el vestuario coincidió con una cierta pérdida de agresividad del equipo rojiblanco. En el inicio de la segunda parte el Athletic cedió demasiados metros. La fortaleza del equipo se resintió y se vio apurado por el empuje vigués. Pero fue una impresión circunstancial. Con la incorporación de Tiko, el centro del campo se reforzó. Continuó el dominio territorial del Celta pero la labor de desgaste del conjunto bilbaíno fue cortando el potencial ofensivo local. Fernando Vázquez buscó mayor profundidad con los cambios de Perera y Núñez. Pero el Athletic siguió atrincherado y cerrando los espacios con orden y eficacia. Sólo una combinación al primer toque, resuelta con un disparo desviado de Perera, puso en peligro la meta de Lafuente.
CRUCIAL
La próxima semana se antoja vital para el futuro del Athletic. Los dos triunfos consecutivos pueden suponer el afianzamiento del conjunto en la tabla clasificatoria. Los choques contra Espanyol y Osasuna pueden certificar la definitiva resurrección del conjunto rojiblanco.