Varios informes elaborados en las últimas semanas por organizaciones humanitarias internacionales, incluida la ONU, coinciden en señalar que el abastecimiento de la franja de Gaza está bajo mínimos debido al cierre absoluto que ha impuesto Israel en todos los puntos de acceso de mercancías.
Desde principios de año, el puesto de Karni, el único lugar por donde Israel permitía últimamente el abastecimiento de la Franja, ha estado cerrado durante más de setenta días, lo que significa que desde el 1 de enero ha estado cerrado más del 60% del tiempo. Antes entraban a diario un mínimo de 200 camiones cargados con alimentos de primera necesidad y medicinas. Sin embargo, algunas de las jornadas en las que los israelíes han abierto el puesto desde enero sólo han permitido la entrada de 20 ó 30 transportes.
El Ejército israelí adujo hace unas semanas que el motivo del cierre es que las milicias palestinas están construyendo túneles en dirección a Karni con objeto de atacar a los soldados. Sin embargo, desde hace varias semanas la ANP ha excavado inútilmente más de un kilómetro en la zona para hallarlos.
Posteriormente, el Ejército adujo que el cierre estaba motivado por la amenaza de la gripe aviar. No obstante, en la franja de Gaza no se ha detectado hasta ahora ningún caso de la enfermedad y en Israel se descubrió el virus H5N1 hace solamente tres días.
Como consecuencia del cierre, la Franja se ha quedado sin alimentos y los precios de los productos básicos se han disparado, dado que Israel no permite que los palestinos puedan importar de terceros países, al margen del estricto control que han impuesto.
Las despensas de harina de trigo, la principal fuente de alimentación, están vacías. La compañía de procesamiento más importante de Gaza, Mahatin, sólo ha recibido tres camiones de grano desde el 5 de enero. Las seis principales compañías están cerradas desde el 23 de febrero.
La política de castigo contra la población civil de la zona se considera posible debido al apoyo incondicional de Estados Unidos a Israel y el silencio de la Unión Europea.
La población de Gaza también tiene que hacer frente a la escasez de productos lácteos, especialmente leche, frutas y otros productos básicos que esperan en el lado israelí del paso de Karni y que se están echando a perder desde hace semanas o incluso meses.
La agencia de la ONU que asiste a los refugiados palestinos y al 51% de la población en general de la franja de Gaza se ha quedado sin la posibilidad de suministrar harina debido a que Israel no permite la entrada de trigo en la zona, con lo que innumerables familias no tienen qué comer.
Supervivencia
Israel aceptó ayer un «acuerdo temporal» que permitirá la entrada de ayuda humanitaria -alimentos y medicinas- a través del puesto de Rafah que separa la franja de Gaza de Egipto. El acuerdo no contempla el movimiento de personas desde los territorios ocupados y, por ahora, los palestinos no tendrán acceso a Israel hasta nueva orden bajo ningún pretexto. Lo que al mismo tiempo complica gravemente la política de supervivencia de los habitantes de la región.