Para el portavoz del sindicato independiente de la Ertzaintza, Erne, Cándido Martínez, los rumores de tregua deben ser examinados desde el escepticismo. La central, que esta semana celebra en Bilbao su séptimo congreso, se declara preocupada por declaraciones como las de Joseba Egibar, quien pidió examinar la actitud de la Ertzaintza en los funerales de presos de ETA, y asegura que la Policía vasca trabaja, «y duro», contra el terrorismo.
-¿Qué expectativas tiene Erne, como sindicato de la Ertzaintza, en medio de tantos rumores de tregua?
-En estos momentos somos muy escépticos, especialmente, ante los hechos que estamos viendo en los últimos días. Cada vez hay más mochilas bomba y la 'kale borroka' parece que se resiste a desaparecer. Tenemos que ser escépticos hasta que la banda no anuncie la retirada de las armas.
-Pero, dentro del escepticismo, ¿son optimistas o pesimistas?
-Pesimistas, sin duda.
-Desde su experiencia pasada, ¿qué garantías creen que debería tener una tregua de ETA para ser creíble?
-Nosotros nos atenemos a la declaración del Congreso. Como ciudadanos, pero también como funcionarios de la seguridad pública, nos tenemos que remitir a lo que han marcado los partidos.
-¿Consideran que la Ertzaintza sigue siendo un objetivo prioritario de ETA?
-Desde luego. Seguimos estando en el disparadero. No hay más que leer los últimos comunicados del entorno de Batasuna y la dureza con la que tratan a la Ertzaintza.
-¿Piensa que estamos ante un terrorismo distinto? Hace unos años era muy difícil imaginar que ETA iba a colocar el mensaje de 'Peligro bomba' en sus artefactos.
-Bueno, pero siguen siendo paquetes bomba. Lo único que ha cambiado es el aviso, y eso, en el fondo, no quiere decir nada. En cualquier momento podemos tener una desgracia.
Apoyo social
-¿Qué le parece que haya sectores del PNV que hayan pedido que se analice la actuación que ha tenido la Ertzaintza en los funerales de presos de ETA?
-Hay una parte del PNV que está más cerca del entorno de Batasuna que de los sectores que apoyan a la Ertzaintza. No descubro nada nuevo porque esa gente mantiene ese discurso desde hace años.
-Y ante ese discurso, ¿se sienten apoyados por el Gobierno vasco?
-No sólo por el Gobierno vasco, sino por la mayoría de los partidos políticos.
-¿Cree que la Ertzaintza vuelve a estar en el centro de la crispación política?
-No hay duda de que el entorno de Batasuna, y también esa otra parte del PNV a la que me refería antes, nos están poniendo otra vez en el disparadero.
-En materia de lucha antiterrorista, la Policía vasca no realiza ninguna operación contra ETA desde hace tres años.
-Hay que tener en cuenta que la mayoría de las informaciones sobre ese mundo procede de operaciones que se desarrollan en Francia. La Ertzaintza no forma parte de las comisarías conjuntas y, por lo tanto, no dispone de esos datos vitales que surgen al otro lado de la frontera, así que vamos a rebufo del resto de los cuerpos. Le diré que no sólo la Ertzaintza no actúa desde hace tres años. El resto de las policías tampoco, si exceptuamos las operaciones iniciadas en Francia.
-En ese contexto, ¿qué le parece la polémica entre el consejero y el ministro de Interior surgida a partir de la información sobre la presencia de comandos de ETA en Euskadi?
-Yo creo que la Ertzaintza está trabajando, y duro, para hacer frente a lo que está pasando con respecto al terrorismo. Y lo cierto es que algún comando tiene que haber porque, si no, no tendríamos esos atentados coordinados en los que varias mochilas bomba estallan de forma simultánea.
-¿No le parece una crítica a la Ertzaintza que el alcalde de Bilbao declare la 'guerra al navajero' y ponga a la Policía Municipal a trabajar en ese campo?
-Creo que no. Nosotros, como Erne, echamos en falta un acuerdo de coordinación entre las policías locales y la Ertzaintza. De una vez por todas, se tenía que desarrollar la Ley de Policía para que la información se comparta y aumente la efectividad. Este es un tema sangrante. En Bilbao, la Ertzaintza y la Policía local, por ejemplo, no tienen una base de datos común parar conocer las denuncias o las matrículas de los coches robados. El alcalde Azkuna tendría que preocuparse en solucionar estos aspectos si realmente quiere ofrecer a sus ciudadanos una mayor seguridad.
-Existe la percepción social de que cada vez hay más inseguridad ciudadana en Euskadi.
-Pero también en España o en Europa. El modelo que se está siguiendo es el represivo -se acude cuando ya se ha cometido el delito-, y no el preventivo. Nosotros lo que reclamamos es más presencia policial en las calles, porque de esa forma podríamos dar más seguridad a los ciudadanos.
Escoltas
-¿Y por qué no hay más presencia de la Ertzaintza en las calles?
-Porque estamos dedicando una gran parte de los efectivos a escoltas y también porque este departamento ha sido incapaz de realizar una distribución de puestos de trabajo que dedique más agentes a la seguridad ciudadana y menos a la burocracia.
-Ustedes denuncian que cada vez hay más seguridad privada.
-Es alarmante. En todo el Estado hay 110.000 vigilantes jurados, mientras que las fuerzas de seguridad, incluyendo la Ertzaintza o los mossos, suman 220.000 funcionarios. Lo que estamos viendo es que se retrae la inversión en la seguridad pública y se desvía a la privada. Y, de esta forma, tendemos a que se garantice la seguridad quien más dinero tiene. Además, la seguridad privada tiene un efecto pernicioso porque aquellos que viven de la inseguridad se lucran con la seguridad.