Cuatro personas de una misma familia aparecieron muertas ayer en una casa de campo del pueblo navarro de Pueyo, cercano a Tafalla. Según las primeras investigaciones, las víctimas, un matrimonio de jubilados, su hija y el marido de ésta, perdieron la vida al inhalar humo de un pequeño incendio que se originó en la planta baja de la vivienda al arder un sofá situado junto a la chimenea.
Los dos matrimonios habían acudido a la vivienda familiar para pasar el fin de semana. Manuel V.R., de 71 años, y su esposa, Magdalena R.G., de 69, residían en Pamplona, mientras que la hija de la pareja Manuela V.R., de 35, y su esposo, Jesús P.V., de 36, eran vecinos de Zizur Mayor.
Los cuatro llegaron el viernes por la tarde a Pueyo, según comentaron algunos vecinos. La casa de campo está situada a las afueras del pueblo, a kilómetro y medio del núcleo urbano, en una zona aislada y de muy difícil acceso. En ese paraje, conocido como Ariamain, hay varias fincas de recreo, ubicadas entre terrenos de cultivo.
La voz de alarma la dio un familiar que había quedado ayer para comer con los dos matrimonios. Cuando llegó a la casa, poco después de las dos de la tarde, se encontró con los cuatro cadáveres en la planta superior de la casa, de dos pisos, y avisó a los servicios de emergencia.
Efectivos de los Bomberos de Tafalla y dotaciones de la Guardia Civil y la Policía Foral junto con equipos médicos acudieron al lugar donde aparecieron los cadáveres. Los servicios sanitarios solo pudieron confirmar las cuatro muertes. El juez de guardia ordenó el levantamiento de los cuerpos y sus traslado al Instituto Navarro de Medicina para ser sometidos a un examen forense que determine las causas de las muertes y en qué momento ocurrieron los fallecimientos de los dos matrimonios.
Sin señales de violencia
Los investigadores pudieron comprobar que no había señales de violencia en el interior de la casa ni en los cuerpos de las dos parejas que hicieran sospechar de algún tipo de agresión. Los bomberos encontraron un sofá quemado junto a la chimenea en la planta baja de la casa, por lo que la hipótesis que manejaba ayer el Gobierno de Navarra es que las víctimas murieron por la inhalación del humo provocado por ese pequeño incendio. Al parecer, el fuego pudo originarse mientras dormían.
Las llamas, sin embargo, no se extendieron por la casa y se extinguieron solas. Los cuerpos sin vida no fueron alcanzados por el fuego y no había tampoco daños en la fachada ni en el interior del inmueble. Algunos vecinos comentaron que la puerta de acceso a la casa se habría con dificultad, aunque ese extremo no fue confirmado por la Policía.