En relación con el artículo titulado '¿Vencedores o vencidos?', del pasado día 18. Amigo Juan Luis de León Azcárate, puedes estar seguro de una cosa. A pesar de mi ignorancia, nunca intentaría aprender teología en tu clase. Anteponer el arrepentimieto al perdón es algo propio de seres humanos. El Dios cristiano en el que al parecer crees inventó algo muy distinto: la gratuidad en el perdón. ¿Desde cuando has olvidado una frase tan sublime como 'Padre perdónalos porque no saben lo que hacen'? Segundo punto. La Comisión Permanente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa acaba de aprobar por unanimidad la primera gran condena internacional del régimen franquista. ¿Y que yo sepa, este organismo no está dominado por nacionalistas vascos! No conformes con esto, proponen fijar el día 18 de julio de 2006 como la fecha conmemorativa de algo que no acaba de hacer el Gobierno español: condenar con firmeza las múltiples y graves violaciones de los derechos humanos cometidos en España entre 1939 y 1975. ¿Que seguimos vivos muchas de las víctimas directas o indirectas de aquellos atropellos!
Como despedida me vas a permitir discrepar de dos afirmaciones tuyas, de esas que se leen entre líneas: «Hablar de los crimenes monstruosos de la dictadura, hace 70, 60 o 50 años, es reabrir heridas». «El rencor acumulado por algunas de las víctimas de ETA ha de ser paseado bajo palio». Para mí, el perdón y la reconciliación nada tienen que ver con el tiempo.