Guillermo Lana ha comenzado de forma extraordinaria la temporada y este fin de semana ya ha logrado su primer triunfo en Villatuerta. No ha podido empezar mejor el año en el que puede tener una gran oportunidad de pasar al campo profesional de la mano del Atom, que tiene como filial al Azysa: «Mi objetivo para esta temporada es pasar a profesionales con ellos». El Atom cuenta con una plantilla reducida para afrontar todo el calendario y seguramente echará mano de su filial. «Nos han dicho que en alguna carrera puntual nos subirán a un par de nosotros para correr», afirma Lana, que quiere trabajar fuerte para optar a alguna de esas plazas tan codiciadas.
La carrera del sábado en Villatuerta fue muy dura y exigente para las piernas de los ciclistas ya que tenía una gran cantidad de repechos y la climatología no acompañó en absoluto, sin embargo el navarro tenía «muy buenas sensaciones». Además, contaba con el añadido de conocer a la perfección el terreno por donde discurría la carrera puesto que vive a escasos 15 kilómetros. Al inicio de la prueba se marcharon por delante varios hombres, entre los que se encontraba su compañero Ramón Garmendia. Lana atacó desde atrás y se unió al grupo de cabeza con la intención de asociarse con Garmendia, sin embargo éste se terminó por descolgar.
El derroche de fuerza de Lana empezó unos pocos kilómetros más adelante cuando se fue con otros tres hombres, para luego marcharse en solitario. El navarro alcanzó una renta de dos minutos que el grupo trasero fue incapaz de echar abajo a pesar de que iban varios ciclistas del Caja Rural. Lana se defendió a capa y espada y pudo alzar los brazos en su tierra con cierta holgura puesto que cruzó la línea de meta con 43 segundos sobre el pelotón. Lana también disputó la carrera del domingo en Estella y acusó la gesta del sábado ya que a falta de 20 kilómetros se descolgó y acabó noveno.