Un avión despegará mañana del aeropuerto madrileño de Torrejón de Ardoz para traer a Rocío Jurado de vuelta a España tras más de dos meses de ingreso en la clínica Anderson de Houston. Dos veces se preparó todo lo necesario para tan largo viaje y otras tantas tuvo que ser abortado el despegue ante nuevas complicaciones en la salud de la cantante. Pero, como se suele decir, a la tercera va la vencida y esta vez parece que no hay marcha atrás en los preparativos.
La aeronave privada ha sido transformada en una UVI móvil con todo lo necesario para poder hacer frente a cualquier contratiempo que pueda surgir en el viaje de regreso. Contará con los elementos habituales en una unidad de cuidados intensivos, como respirador, monitores, desfibriladores y bombas de perfusión, y otro instrumental necesario para llevar a cabo los tratamientos de urgencia que pue- da requerir la paciente. Rocío Jurado viajará las doce horas de vuelo en una cama-camilla adaptable a esas dimensiones.
El hospital ha puesto todos los medios para este viaje, considerado de alto riesgo, incluido el equipo médico que viajará en el jet. Estará compuesto por dos intensivistas -uno de ellos será el doctor José Eugenio Garrido, jefe de servicio de la UVI del Hospital Montepríncipe y del Gregorio Marañón- y por dos enfermeras especialistas en afrontar situaciones de máxima gravedad.
Dadas las reducidas dimensiones del avión, aún no se sabe con certeza si a la cantante le acompañará algún miembro de su familia además de su esposo, José Ortega Cano. En Houston se encuentran con ella el torero, su hija Rocío Carrasco, su hermana Gloria, sus cuñados, el novio de su hija, Fidel Albiac, y su amiga Lourdes Jiménez.
Por supuesto, la artista no saldrá de la Anderson por su propio pie. El traslado se hará en ambulancia y manteniendo a la paciente a resguardo de las cámaras que puedan grabar unas imágenes que la familia quiere evitar a toda costa. A fin de cuentas, que Rocío salga de Houston no significa que tenga el alta médica para ir a su casa. La cantante vuelve en un estado muy delicado y deberá seguir luchando por recuperar la salud, quebrantada por las complicaciones que ha sufrido a raíz de una infección y de las hemorragias que parece ser le producían unas varices esofágicas.
Tan pronto aterrice en Madrid, la chipionera ingresará en el hospital Montepríncipe, donde la verá su cirujano, el doctor Emilio de Vicente, y será alojada en una suite.