El parlamentario del PNV y ex viceconsejero de Interior del Gobierno vasco Xabier Agirre criticó ayer en la Cámara vasca la actuación de la Ertzaintza el pasado 3 de marzo en Vitoria al considerarla «contundente y desproporcionada». La Policía autónoma cargó con porras y pelotas de goma contra una manifestación en recuerdo de los cinco trabajadores muertos en esa fecha hace treinta años, después de que los asistentes corearan consignas a favor de ETA y exhibieran una ikurriña con las fotos de dos presos de la banda fallecidos en la cárcel, según explicó entonces el departamento que dirige Javier Balza.
Ayer, representantes de la Asociación de Víctimas del 3 de marzo comparecieron en la comisión de Derechos Humanos del Parlamento para exponer sus reivindicaciones y aprovecharon para desmentir la versión de los sucesos ofrecida por la Policía autónoma, a la que acusaron de faltar a la verdad sobre un acto que, al final, se saldó con varios heridos y tres detenidos. Fue en el turno de los grupos cuando Agirre, que dijo hablar a título personal, censuró el proceder de la Ertzaintza en ese caso «concreto» y consideró, «sin entrar en otro tipo de valoraciones», que su actuación ese día «se acerca y encaja bastante en los calificativos de contundente y desproporcionada».
Agirre -que fue el 'número dos' de Interior entre los años 1989 y 1999 y actualmente es miembro del Araba buru batzar además de ocupar un escaño en la Cámara de Vitoria- matizó no obstante que para que el Parlamento pueda emitir un juicio «verdaderamente responsable» sobre lo ocurrido sería necesario que la consejería que dirige Javier Balza exponga también su versión en sede parlamentaria. «Será entonces y no antes cuando este Parlamento podrá pronunciarse al respecto con todo convencimiento y con toda objetividad», subrayó Agirre, pese a que el Departamento de Interior ya hizo pública su explicación de unos sucesos por los que tanto el grupo de damnificados del 3 de marzo como la ilegalizada Batasuna exigieron la dimisión del consejero.
No es Xabier Agirre el único miembro del PNV que ha cuestionado en los últimos días la actuación de la Ertzaintza. La intervención de la Policía autónoma durante el homenaje tributado en las calles de Portugalete y Santurtzi hace dos semanas a los presos de ETA Igor Angulo y Roberto Sáiz -muertos ambos en prisión- puso de manifiesto la disparidad de criterios con que se valora al cuerpo policial en el PNV. El presidente del GBB, Joseba Egibar, se mostró partidario de «analizar» el comportamiento de los agentes y, igual que hizo ayer Agirre, también dijo querer escuchar «qué dice el consejero» en el Parlamento, donde ya hay registradas iniciativas para reclamar a Balza que dé explicaciones por ambos sucesos. Horas antes de aquellas declaraciones, el presidente del partido, Josu Jon Imaz, había «avalado» en nombre de su formación el trabajo de la Ertzaintza.