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Martes, 21 de marzo de 2006
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POLÍTICA
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Maragall acepta las excusas del consejero que criticó a Zapatero y no le destituirá
Asegura que Carretero «no ha tenido voluntad de ofender» El president pide al jefe del Ejecutivo que convoque al cuatripartito para intentar recuperar la unidad de acción
Pasqual Maragall aceptó ayer las excusas por escrito de su consejero de Gobernación, el republicano Joan Carretero, y su iniciativa de poner el cargo a disposición del presidente de la Generalitat, después de que el pasado fin de semana culpara en una entrevista a José Luis Rodríguez Zapatero de ser el «responsable» del «desastre» del Estatut y le tachara de «españolista demagogo». Las disculpas cerraron una frenética jornada en la que la continuidad del dirigente de ERC en el Ejecutivo estuvo en el alero.

El presidente de la Generalitat se dio por satisfecho con las explicaciones de Carretero, tras la reunión que mantuvo con los principales dirigentes de Esquerra Republicana de Catalunya , Josep Lluís Carod-Rovira, Joan Puigcercós y Josep Bargalló. En el encuentro, los republicanos se resistieron a desautorizar a su compañero de partido. Maragall, sin embargo, condicionó la permanencia del consejero de Gobernación a una rectificación.

Fuentes socialistas indicaron que el presidente de la Generalitat y los líderes de ERC llegaron a un punto intermedio con la presentación de las disculpas. Desde Esquerra se señaló, asimismo, que el consejero puso su cargo a disposición de Maragall. Aceptadas las excusas, el jefe del Ejecutivo catalán ratificó a Carretero en su cargo porque, según un comunicado de la Presidencia de la Generalitat, «en ningún momento ha tenido voluntad de ofender al presidente del Gobierno español».

La nota oficial señala también que Carretero mostró «el debido respeto institucional» a Rodríguez Zapatero y reiteró «su lealtad» al presidente de la Generalitat. El consejero, prosigue el comunicado, se declaró dispuesto a aceptar la decisión que Maragall «considere más conveniente en relación a su cargo». Según la nota oficial, el president consideró «oportunas las explicaciones dadas».

Libertad de expresión

La jornada comenzó con un comunicado bastante distinto del propio Carretero, en el que hizo suyas unas recientes palabras de Maragall para criticar el proyecto de Estatut por ser fruto de un acuerdo «forzado, dudoso y un poco precipitado» entre Rodríguez Zapatero y el líder de CiU, Artur Mas. Afirmó que cuando criticó al presidente del Gobierno por no haber cumplido su promesa electoral de apoyar el texto estatutario que saliera del Parlamento catalán, lo hizo como «militante de ERC», y no como miembro del Ejecutivo catalán, y apeló a su derecho a la «libertad de expresión».

Carretero fue respaldado por la plana mayor de Esquerra. El presidente del partido, Josep Lluís Carod-Rovira, dejó claro que «compartimos los aspectos esenciales» de las declaraciones del titular de Gobernación, y que si hay diferencias son de «estilo». Asimismo, pidió «respeto» a la libertad de expresión de los políticos porque en democracia «es normal» que «los ministros opinen sobre temas polémicos». Puso como ejemplo el caso del titular de Defensa, José Bono, quien «critica hasta la extenuación al presidente de la Generalitat y nadie le llama la atención».

Desde la otra orilla, el portavoz del PSC, Miquel Iceta, pidió a ERC más «respeto institucional» para el presidente del Gobierno. Iceta calificó de «imprudencia política» las declaraciones de Carretero, que cree «impropias de un consejero».

Tras este nuevo enfrentamiento entre los socios del tripartito, y ante la inminencia de la votación del Estatut en el pleno del Congreso el 30 de marzo, Pasqual Maragall ha pedido a José Luis Rodríguez Zapatero que convoque una reunión con los líderes de todas las fuerzas catalanas que apoyaron el proyecto en el Parlament. El objetivo del encuentro, cuya celebración aún no es segura, según fuentes de La Moncloa, sería recuperar la unidad de acción del cuatripartito, haciendo un último esfuerzo para que ERC reconduzca su oposición al texto.



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