El Parlamento vasco instó ayer al Gobierno central a que «haga cesar la incomunicación que facilita la tortura» -un período de cinco días tras la detención en aplicación de la Ley Antiterrorista- y se ajuste así «a los criterios establecidos por el relator de las Naciones Unidas». Esta petición, aprobada en el seno de la comisión de Derechos Humanos, es parte de la enmienda de totalidad que EHAK presentó a un texto original del tripartito y Aralar que pretendía que la Cámara manifestase su «disconformidad» con el archivo de la denuncia por torturas presentada por Unai Romano, daba por sentado que las había sufrido y censuraba a la Guardia Civil por querellarse a su vez contra el denunciante.
Finalmente, el Parlamento declinó pronunciarse sobre el caso concreto de Romano, detenido en su día por presunta colaboración con ETA. La proposición no de ley de PNV, EA, EB y Aralar, que ya había sido debatida en la anterior reunión de la comisión y por dos veces había quedado en tablas, decayó tras registrarse un nuevo empate en la votación de ayer. Una vez rechazada, se sometieron a la opinión de la comisión las enmiendas de totalidad de EHAK -que consideraba preciso aprobar una declaración más general- y del PSE. La segunda sólo contó con el apoyo de los proponentes pero la del grupo de la izquierda abertzale, que se votó punto por punto, salió parcialmente aprobada gracias al respaldo de los grupos que sustentan al Gobierno y de la parlamentaria Aintzane Ezenarro a dos de los epígrafes.
Así, la Cámara se ratificó además en todas las declaraciones que ha realizado hasta la fecha en contra de la tortura. No obstante, no salió adelante la petición de EHAK al Gobierno vasco para que la Ertzaintza no aplique la incomunicación. En este caso, PNV y EB votaron en contra, Aralar a favor y EA se abstuvo.