El Correo Digital
Martes, 21 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
Suscríbete al diario en papel
Disfruta de sus ventajas

Promociones
Las mejores ofertas en kiosko y tienda

Puntos de venta
Vayas donde vayas, allí estamos

Taller de prensa para escolares

Tarifas publicidad
Cómo anunciarse
PORTADA
crimen organizado
Una banda de butroneros roba 15 revólveres tras reventar una armería en Bilbao
Los asaltantes conocían al detalle la distribución del edificio y aprovecharon el fin de semana para abrir un boquete desde el sótano
Una banda de butroneros roba 15 revólveres tras reventar una armería en Bilbao
EN PLENO CENTRO. La actividad de los asaltantes pasó desapercibida para los vecinos de los inmuebles próximos. / FOTOS: LUIS CALABOR
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Una banda de butroneros asaltó el pasado fin de semana una armería en pleno centro de Bilbao y se apoderó de quince revólveres, un rifle y dos pistolas de aire comprimido, según ha podido saber este periódico. En una acción escrupulosamente preparada, los delincuentes abrieron un boquete con ayuda de una maza en el sótano del edificio contiguo, en la calle Sabino Arana, aprovechando que se encontraba semivacío por unas obras de reforma. Las armas cortas, propiedad de una firma privada de seguridad, se encontraban en la tienda Ollagorra de forma temporal para ser sometidas a una revisión y puesta a punto. Tenían que haber sido retiradas el pasado viernes, pero al responsable de la empresa le surgió un contratiempo que retrasó la gestión. Por su meticulosidad, los investigadores sospechan que los ladrones podrían pertenecer a una red de delincuencia organizada y atribuyen el asalto, milimétricamente estudiado, a lo que en argot policial se conoce como un 'santo'; es decir, una filtración interesada de información.

El inédito suceso debió de producirse entre el pasado viernes y el domingo, probablemente durante la madrugada, pero no fue descubierto hasta la mañana del lunes. El encargado de la rehabilitación del bloque de viviendas -en la esquina de Sabino Arana con Simón Bolívar-, que dura ya 16 meses, entró en el portal sobre las ocho de la mañana. El trabajador encontró la puerta del cuarto de contadores forzada y, tras bajar por unas escaleras, descubrió el butrón, de unos 50 ó 60 centímetros de diámetro, lo justo para permitir el paso de una persona.

En la pared había un pequeño rastro de sangre y en el suelo, junto al escombro, una porra de madera. «Nunca había visto nada igual; tenía forma de martillo y el mango negro, parecía antigua», explicaba ayer el encargado de la obra, el primero en alertar al centro de emergencias 112 y a la Ertzaintza.

Alarma de movimientos

Los asaltantes conocían al detalle la distribución del edificio, su orientación y sus puntos débiles. Eligieron probablemente el único hueco por el que se podía acceder a la armería. La Policía cree que los delincuentes habían estudiado los sistemas de seguridad del local y sabían perfectamente cuándo tenían que actuar para pasar desapercibidos.

Los nuevos propietarios de las viviendas restauradas del número 31 de Sabino Arana han empezado a escriturar, pero de momento son pocas las casas habitadas. Casualmente, tanto el primero, como el segundo y el tercer piso están todavía desocupados, lo que facilitó que no se escucharan ruidos ni se detectaran movimientos extraños. Tampoco percibieron nada la farmacia ni el bar que flanquean la armería.

A través del butrón accedieron al almacén, donde habían sido depositadas las 15 armas cortas. Al parecer, un responsable de la empresa propietaria tenía que haberse llevado la partida el viernes, pero una enfermedad se lo impidió. La Guardia Civil, responsable del registro de armas, ha abierto una investigación para comprobar el nivel de seguridad del establecimiento y si el género que se ha robado corresponde a la licencia que dispone, según indicó ayer un portavoz de la Subdelegación del Gobierno en Vizcaya. Algunas fuentes apuntan a que los revólveres deberían haber sido guardados en una cámara de seguridad. La pregunta es: ¿conocían este detalle los ladrones?; y si era así, ¿cómo podían saberlo?

La tienda dispone de una alarma que detecta cualquier movimientos conectada con una central, pero ésta no saltó. Algunos medios apuntan a que los intrusos no cruzaron el mostrador precisamente para evitar ser descubiertos. Esto explicaría también que de la exposición sólo se llevaran un rifle y las dos pistolas detonadoras.

Los investigadores creen que los ladrones «sabían a lo que venían». En el mercado negro un revólver 'limpio', es decir que no ha sido utilizado para cometer ningún delito con anterioridad, como era el caso, puede alcanzar un precio de hasta 1.200 euros. Para cuando el robo fue descubierto, el botín podría estar ya a cientos de kilómetros de distancia e incluso con los números de serie -el DNI del arma- borrados. La alta especialización de los autores del robo apunta al crimen organizado. Recientemente, el Cuerpo Nacional de Policía ha detenido en Alicante a un grupo de albanokosovares dedicados a reventar naves industriales por el procedimiento del butrón.



Vocento